miércoles, 26 de septiembre de 2007

Transexualidad en personas XY no disfóricas




Uno. Empieza por una identificación cruzada con la madre en la primera infancia (antes de los tres años) Por su carácter primario es muy estable y no va unida a disforia alguna.

Dos. Al llegar a la adolescencia, es frecuente que esa identificación se considere una niñería y se entre en una fase de negación en la que se puede seguir un estereotipo hipermasculino, por decisión reflexiva y no compulsiva: barba, gimnasio, relaciones sexuales con mujeres, incluso matrimonio e hijos.


Tres. La identificación cruzada primaria subsiste bajo la apariencia hipermasculina incluso muy reprimida, por lo que puede emerger en cualquier crisis intensa (conyugal, económica, cansancio por estrés, etcétera) El impacto emotivo del resurgimiento de la identidad cruzada puede ser muy intenso, pero se resolverá reflexivamente.

2 comentarios:

Vicin Ruiz dijo...

Buenas noches, Kim.
Solamente quería decirle que siento admiración por usted desde que conocí su caso hace tiempo, y la verdad es que creo que es todo un ejemplo a seguir.
Estoy seguro de que, sabiéndolo o sin saberlo, ha ayudado a mucha gente a dejar atrás los miedos y tratar de ser feliz.
Me alegro mucho de haberle podido expresar mi admiración.
Un saludo.

Anónimo dijo...

Y si a esa identidad primaria cruzada por identificación con la madre, se le añade un posterior (en vez del paso dos) "vacío de identidad" por ausencia de arquetipos masculinos (ni padre ni compañeros) rellenado con la "mujer en el espejo" mediante un rito travestista, ¿qué tenemos cuando se liberan las emociones gracias a la crisis? ¿Transexualidad emergente (sin disforia) o fetichismo resuelto?