<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-5548274907915488138</id><updated>2012-01-06T21:26:03.475-08:00</updated><title type='text'>Transexología o Intertransexología - Kim Pérez</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://transexologia.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5548274907915488138/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://transexologia.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Kim Pérez</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/7005/1154/320/730741/Kim%20P%3F%3Frez.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>15</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5548274907915488138.post-4153061329935193535</id><published>2011-07-23T17:13:00.000-07:00</published><updated>2011-07-23T17:15:15.046-07:00</updated><title type='text'>Carolina</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;Hablo en esta página de cosas que me llenan el corazón... ahora que tengo setenta años y que he resuelto mis problemas sociales, que han sido siempre tan fuertes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tanto es así, que a veces se me olvida escribir de las personas que tienen o han tenido todavía frescos esos problemas sociales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son personas de muchas clases: hay personas jóvenes, aturdidas por su transexualidad, y rodeadas por familiares todavía más aturdidos, en el mejor de los casos... o por un muro de silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay personas maduras que viven en ese silencio que ha crecido en torno suyo como una tapia (yo estaba así) o como un seto de árboles espesos, e intentan mirar hacia fuera, empinarse, y no lo consiguen. Mari, mi querida amiga de Jaén, tantas otras...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy acaban de hablar en Tele5 Antonio y Amparo, los padres de Carolina, y me han recordado, como yo los recuerdo a ellos, con tanto cariño, sólo porque hemos hablado mucho de su hija Carolina, ahora una transexual veinteañera, y yo les pude comunicar lo que sabía por tantos años de tener mi propia mente en la transexualidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tendría que escribir sabiendo que muchas personas de las que miran este blog no quieren saber cuestiones abstractas o teóricas, sino prácticas, de entrar en la realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta noche habrá televidentes del programa en que los he visto que buscarán mis páginas en los buscadores o en facebook. Escribo esto: que encuentren algo, que luego, cuando entren días después, sigan encontrando algo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pongo copia de esta entrada, desde mi blog &lt;a href="http://outgender.blogspot.com/"&gt;http://outgender.blogspot.com&lt;/a&gt;, en mi otro blog, http://transexologia.blogspot.com&lt;br /&gt;Ahora mismo es muy abstracto. En adelante, si puedo, habrá mucha más información concreta y práctica.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5548274907915488138-4153061329935193535?l=transexologia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://transexologia.blogspot.com/feeds/4153061329935193535/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5548274907915488138&amp;postID=4153061329935193535&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5548274907915488138/posts/default/4153061329935193535'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5548274907915488138/posts/default/4153061329935193535'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://transexologia.blogspot.com/2011/07/carolina.html' title='Carolina'/><author><name>Kim Pérez</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/7005/1154/320/730741/Kim%20P%3F%3Frez.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5548274907915488138.post-5866087626164948138</id><published>2011-05-24T23:03:00.000-07:00</published><updated>2011-05-31T15:02:56.538-07:00</updated><title type='text'>Sujeto y objeto en los conjuntos difusos de sexogénero</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;UNO. SUJETO Y OBJETO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La estructura fundamental humana es la de sujeto-objeto. El sujeto es quien ve, el objeto es lo que ve.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sujeto es sólo yo, el objeto es todo el resto. El objeto es cuanto me rodea, mi medio, mi familia, mis amigos, mi cuerpo, los hechos de mi vida...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sujeto llega a ser así algo sin adjetivos. No soy ni de aquí ni de allí, ni de éstos ni de aquéllos, ni guapo ni feo, ni hombre ni mujer, ni desgraciado ni feliz...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo miro y veo, con asombro, dónde estoy. Lo juzgo, siento determinadas sensaciones y sentimientos... La unión entre mí y el resto, para que no estemos completamente separados, la hacen mis sensaciones, mis sentimientos y mis juicios, que se dan en mi propia intimidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando mis sensaciones, mis sentimientos y mis juicios son favorables, forman mi identidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi intimidad, y una parte de ella, mi identidad, son inaccesibles al resto de las personas. Nadie puede ver en mi interior, directamente, nadie puede saber lo que hay, sino por lo que yo le diga. De hecho, ni yo puedo decirlo todo. Muchas veces, me faltan las palabras para describir lo que yo veo nítidamente. Estoy confinado en mi intimidad, de la que la identidad es una parte. Sólo yo entiendo mi identidad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto que llamo yo es tan grandioso, que se contrapone al resto del Universo. Aunque parezca asombroso, la Realidad se divide en dos: yo, en mi pequeñez objetiva, en la brevedad de mi existencia, y el resto del Espacio-Tiempo. Yo soy distinto de todo. Yo me veo por dentro; al resto lo veo por fuera. Yo me siento en mí; al resto lo siento desde mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta desproporción es tan inmensa, que quizá no sea real. Acaso yo tengo conciencia sólo de una parte de mi ser, acaso yo soy sólo un destello de un sujeto proporcionado a las dimensiones de lo que existe, acaso cuando yo me muera, o mejor dicho, cuando el objeto de este sujeto se muera, veré el sujeto del que lo que llamo yo sería sólo ese destello temporal&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;DOS. LA IDENTIDAD DE SEXOGÉNERO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este contexto, la transexualidad es sólo una cuestión de identidad de sexogénero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como sujeto de la experiencia, veo la estructura sexogenérica de nuestra especie. Veo que los individuos (otros sujetos) parten de un estado unisexual (dos tetillas y un tubérculo genital) y después se agrupan en torno a dos grandes atractores simbólicos, el masculino y el femenino, pero sin llegar nunca, por su propia unisexualidad congénita, a igualarse con uno o con otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la realidad, por la biología o por la biografía, los distintos sujetos se sitúan más o menos cerca de estos atractores, formando conjuntos difusos (más o menos) de sexogénero, más cerca de la masculinidad, más cerca de la feminidad, o más lejos de ambas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La estructura sexogenérica de nuestra especie, no tiene por qué ser universal ni necesaria. Otras especies en nuestra propia Tierra tienen estructuras muy distintas, como la ternaria de las hormigas y las abejas. Cuando estemos familiarizados con otros planetas, seguramente descubriremos en ellos estructuras sexogenéricas muy diferentes, porque la naturaleza es infinitamente creadora de variantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un sujeto que se encuentra perteneciendo a nuestra especie, se encuentra también sexuado o intersexuado de determinada forma. Todo esto es para él parte del objeto, o sea, que, en profundidad, él no es todo eso, él como sujeto es profundamente distinto de eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mirando la parte del objeto que es su propia sexuación, la parte del objeto que son sus posibilidades sexuales, la parte del objeto que son los conceptos de sexogénero que existen en la sociedad que le envuelve, el sujeto puede sentirse complacido o por lo menos conforme, la mayor parte de las veces, o disgustado o disconforme o angustiado en todo o en parte en algunas ocasiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces empieza la transexualidad o rebeldía de sexogénero dentro de esta estructura de sujeto y objeto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La explicación puede ser biológica o biográfica o por ambas causas juntas, natural o ambiental en distintas proporciones, pero esto es secundario; lo principal es el hecho de que se ha producido una rebeldía del sujeto frente a una de sus condiciones objetuales, que es lo común en la historia humana y el factor más activo de su evolución y su progreso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;TRES. FORMULACIÓN MATEMÁTICA DE ESTA TEORÍA DE LOS CONJUNTOS DIFUSOS DE SEXOGÉNERO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como sujeto, veo que el objeto despliega un sinfín de formas matemáticas, objeto abstracto e inmaterial por inmutable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como una matriz, organizan la materia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;=Las abejas trazan hexagonoides.&lt;br /&gt;=Los astros son esferoides&lt;br /&gt;=La proporción áurea está presente en las flores.&lt;br /&gt;=Y una realidad generalizada de formas más complejas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por tanto, las formas matemáticas no son un invento de nuestra mente, sino que nuestra mente las descubre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La organización matemática de la materia no es exacta, sino tendencial. En el margen entre la forma física y la matemática está la singularidad individual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una de las formas materiales es la del sexogénero, que organiza a los individuos de cada especie en conjuntos difusos (Zadek) que se acercan "más o menos" (concepto fundamental) a dos atractores estadísticos, abstractos, denominables "mujeres" y "varones", o permanecen "más o menos" lejos de uno y otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Éste es un hecho, que tendrá doble origen biológico y biográfico. El biológico probablemente se deberá a las distintas intensidades individuales de los flujos de andrógenos que impregnan al embrión unisexual (dos tetillas y un tubérculo genital) durante la edad prenatal (los flujos reales sólo son tendencialmente cuantificables en "flujos de las mujeres" y "flujos de los varones")&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El biográfico dependerá de las infinitas formas de interacción del sujeto con otros sujetos o con el objeto social.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los entendimientos subjetivos de la singularidad del cuerpo como objeto y de sus interacciones con otros sujetos, vistas también como objeto, es decir, la interpretación de su corporalidad y de su socialización, crearán una forma de identidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Individualmente variables, variables incluso a través del tiempo, entendidas en profundidad sólo por el propio sujeto, o no entendidas y confusas, pero vistas sólo por este sujeto intuitivamente, son más que el número de habitantes de la tierra, puesto que cada sujeto puede desarrollar más de una identidad de sexogénero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, suelen agruparse en su mayoría en torno a los dos grandes atractores estadísticos, formando objetivamente conjuntos difusos de sexogénero, de individuos más o menos masculinos o femeninos; aunque una minoría puede identificarse como alejada de unos y otros y hasta formar nuevos conjuntos difusos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;= = =&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo ello, lo veo, forma parte de la realidad objeto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo sujeto veo la Matemática formando (dando forma a) la estructura de la Materia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un pensamiento, o algo pensable, sostiene la materia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es un pensamiento humano, porque es anterior a los humanos, pero se ajusta tanto a las estructuras de la mente humana que podemos formularlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abstraerlo de la materia; viéndolo mentalmente como es, una realidad abstracta, pensable, pero no representable, porque cualquier representación física,cualquier dibujo, hace que las formas excedan de la exactitud de lo que quieren representar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo veo a las Matemáticas abstractas gobernando un Universo, atrayendo hacia ellas las formas concretas, que diseñan espiraloides, esferoides...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O conjuntos difusos y atractores estadísticos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo soy el sujeto de ese inmenso objeto. Yo, tan pequeño, tan efímero, tan temporal, tan localizado, tan aquí, frente a todo el Universo. Porque yo, como sujeto, divido la realidad en yo y no yo, dentro y fuera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿O de pronto se romperá la fina piel que encierra dentro de ella lo poco que yo sé de mí y seré yo, solo pensamiento, viendo cómo se mueven las formas que formo como pensamientos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5548274907915488138-5866087626164948138?l=transexologia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://transexologia.blogspot.com/feeds/5866087626164948138/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5548274907915488138&amp;postID=5866087626164948138&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5548274907915488138/posts/default/5866087626164948138'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5548274907915488138/posts/default/5866087626164948138'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://transexologia.blogspot.com/2011/05/sujeto-y-objeto.html' title='Sujeto y objeto en los conjuntos difusos de sexogénero'/><author><name>Kim Pérez</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/7005/1154/320/730741/Kim%20P%3F%3Frez.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5548274907915488138.post-8489694908701209892</id><published>2011-03-28T01:38:00.001-07:00</published><updated>2011-05-23T00:33:22.219-07:00</updated><title type='text'>Teoría de Conjuntos Difusos de Sexogénero</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por Kim Pérez&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Artículos publicados previamente en http://CarlaAntonelli.com y en http://outgender.blogspot.com&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Licencia Creative Commons; pueden copiarse libremente, mencionando el nombre de la autora&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;RESUMEN. La Teoría de Conjuntos Difusos (Lotfi A. Zadeh), se aplica muy bien al estudio lógicomatemático de realidades vivas caracterizadas por un "más o menos", y entre ellas a las realidades de sexogénero. En éstas, se puede observar la existencia de dos atractores estadísticos, Femenino y Masculino, y la de individualidades "más o menos" cercanas a cada uno de ellos. Las identidades de sexogénero se forman como hechos de conciencia (conceptuación y valoración) de estas realidades individuales y se agrupan por afinidades de sentimiento y carácter, libremente, conscientemente (hombre, mujer, ambiguo, etc)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De estas nociones, se deriva una visión ética de la intertransexualidad, así como la transformación de la práctica futura de las Unidades de Identidad de Género, que consistirá, primero, en el reconocimiento de la autonomía de la persona demandante, debidamente informada, como expresión de su identidad, que sólo ella puede decidir, en vez de una autorización externa, como actualmente sucede; y segundo, en la apertura de otras opciones por parte de la Seguridad Social, como la atención a la sola hormonación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FUNDAMENTOS MATEMÁTICOS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué son las Matemáticas, en relación con el resto de la realidad? ¿No son una matriz lógica presente en planos crecientemente complejos en el mismo seno de la materia?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lógica quiere decir que se puede hablar de ellas coherentemente, consistentemente.La coherencia o consistencia constituye el centro de la actividad mental que se construye sobre la suposición de que la realidad sobre la que se aplica es igualmente coherente o consistente: si no lo fuera, no podríamos ni hablar coherentemente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El postulado de la coherencia es también el del sentido; todo debe de tener sentido, puesto que podemos hablar de ello coherentemente.Y la coherencia crea un sistema único, pues cualquier incoherencia del sistema equivaldría a la dispersión de la realidad y haría imposible un discurso unificado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mayor grado de coherencia en el conocimiento subjetivo se da en las Matemáticas.Me pregunto sobre si las Matemáticas están&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;=fuera de mi mente (clásicas)&lt;br /&gt;=o dentro (constructivistas)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Veo, empíricamente, mirando la Naturaleza, que&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;=1. Las abejas trazan hexagonoides (para ahorrar cera)&lt;br /&gt;=2. Los astros son esferoides (por la gravedad)&lt;br /&gt;=3. Aquí y allá se observa una tendencia al número de oro o “divina proporción” (especialmente en formas vegetales)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Concluyo:Las Matemáticas clásicas (cuyas relaciones son exactas) definen unos límites o atractores a los que tiende la materia, sin llegar a ellos (Veo el parecido de esta idea con Platón)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como todo ello sucede desde antes de que hubiera humanos, las Matemáticas están fuera de la mente humana y organizan o gobiernan las formas de la materia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero quedan unos márgenes o diferencias entre las formas materiales y las formas matemáticas exactas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si los seres materiales (como los humanos) fuéramos matemáticos exactamente, todos seríamos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;=iguales&lt;br /&gt;=invariables&lt;br /&gt;=eternos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que no es el caso.Este margen objetivo entre Matemáticas exactas y materia se descubre también en el estudio de la abstracción subjetiva o razonamiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Formamos nuestros conceptos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;=hallando lo que hay de común entre realidades distintas y&lt;br /&gt;=dándole nombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por tanto, lo que no hay de común, lo único, lo que nos hace únicos, lo singular, lo no-matemático-exacto de cada realidad material, es&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;=inconceptuable&lt;br /&gt;=pero accesible a la intuición, que empíricamente sabemos que ve su unicidad; la intuición es la clase de pensamiento o representación que se practica en el arte y el amor o el odio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(El margen de inconceptuable y no matematizable exactamente es lo que funda las diferencias humanas y, entre ellas, la intertransexualidad o la homosexualidad)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Profundizo:Newton elaboró la fórmula matemática-exacta de la ley de la gravedad.De acuerdo con lo anterior, se podría haber predicho&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;=que la realidad material de la gravedad se acercará a esas relaciones matemáticas exactas, pero nunca llegará a ellas;&lt;br /&gt;=y esto es lo que la experimentación empírica comprueba constantemente.(Lo mismo se puede decir de Einstein: a partir de deducciones matemáticas exactas, sobre el papel, dedujo que en las grandes distancias rige una geometría no euclidiana, pero la investigación comprueba que no es ni puede ser de manera exacta)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por tanto,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;=los seres materiales tienden a la perfección matemática exacta de sus formas&lt;br /&gt;=que no llegan a ella, porque dejarían de ser materiales, convirtiéndose en teoremas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ésta es la justificación de nuestra existencia individual, como seres distintos de la perfección racional, pero que tendemos a ella.También esto ocurre en nuestras relaciones: esto explica la diferencia entre la justicia material y posible y la justicia perfecta o exacta o imposible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta distancia insalvable entre las Matemáticas (exactas) y la materia hace pensar que las Matemáticas (exactas) no son de este mundo material; que no sólo están fuera de la mente humana sino fuera de la materia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La proximidad-distancia entre la realidad material y la perfección lógicomatemática exacta hace preguntarse si&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;=¿la realidad material, no las formas matemáticas a las que tiende, es suficientemente lógica como para ser&lt;br /&gt;=suficientemente coherente (o consistente), es decir,&lt;br /&gt;=tener suficiente sentido lógico?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La respuesta dentro de la lógica cerrada es “no”; en ella, las afirmaciones son lógicas o no; pero dentro de la lógica difusa, la respuesta es “más o menos”.&lt;br /&gt;=Existe en efecto una lógica cerrada, que forma sus conjuntos matemáticos sobre un “sí o no” (anotados como “igual-desigual”)&lt;br /&gt;=Y una lógica difusa que forma sus conjuntos matemáticos sobre un “más o menos” (descubierta por Lotfi Asker Zadeh, Doctor honoris causa por Granada, entre otras muchas distinciones)&lt;br /&gt;=La lógica difusa se aplica con más o menos coherencia o consistencia (no absoluta) a los seres materiales y a sus relaciones materiales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Examinemos como ejemplo un proceso material, el de la sexuación humana.En él aparecen empíricamente, no necesariamente (podría ser de otra forma, como la división ternaria de las abejas), dos atractores que parecen cualitativos, no cuantitativos, el de masculinidad (M) y feminidad (F)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero los seres humanos nos diferenciamos en la gestación por medio de un proceso cuantitativo, la androgenización, que puede ir de 0 hasta N (máximo empírico)Este proceso numérico forma por tanto un continuo, en el que la feminidad se define por los valores cercanos a 0, la masculinidad por los valores cercanos a N y la intersexualidad por los valores cercanos al punto medio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se forman así conjuntos difusos de sexo de los que se puede hablar coherentemente y son por tanto lógicamente consistentes aunque en términos difusos, caracterizados porque los elementos de los conjuntos lo son por “más o menos”, no por “sí o no”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estos conjuntos difusos guardan relación por tanto con un continuo numérico, matemáticamente consistente en sí mismo. Pero,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;=Las divisiones materiales M, I y F no se pueden establecer en puntos intermedios exactamente determinados de ese conjunto por un “sí o no”, sino en zonas difusas caracterizadas por un “más o menos”. Y&lt;br /&gt;=Aunque cada realidad material determinada tenga una determinada forma numérica de andrógenos, ésta no se puede calcular exactamente para insertarla con absoluta precisión en el continuo. Por lo que&lt;br /&gt;=Sigue existiendo una distancia entre la forma material y la forma matemática que la rige.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En general, al considerar las formas materiales que aparecen ante nosotros, constatamos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;=No les es aplicable una lógica cerrada, de “sí o no”.&lt;br /&gt;=Les es aplicable una lógica difusa, de “más o menos”. Por lo que, consideradas espaciotemporalmente,&lt;br /&gt;=la forma lógica difusa que mejor las describe es la historia.La historia no es exacta, pero tiende a ser exacta sólo en la correspondencia menor o mayor de su narración con los hechos que quiere referir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CONJUNTOS DIFUSOS DE SEXOGÉNERO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Hoy 7 de marzo de 2011 he reescrito este artículo que terminé de escribir en su primera versión el 4 de agosto de 2009, dentro de la dinámica del grupo de Conjuntos Difusos, cuando nos reuníamos en el bar Botánico, de Granada.(&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La lógica binaria no corresponde a la materialidad del sexogénero)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los conjuntos difusos son un concepto lógicomatemático de Lotfi A. Zadeh, publicado en 1963-65, que se refiere a realidades que se pueden agrupar sobre un criterio de más o menos y no de sí o no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La lógica que se desarrolla a partir de este concepto es una lógica multivaluada, en la que hay muchos valores de verdad, mientras que la lógica que se desarrolla a partir del concepto binario de sí o no (o 1,0) es una lógica bivaluada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es que la primera sea verdadera y la segunda falsa. Es que la primera es la que corresponde a ciertas realidades y la segunda a otras.Por ejemplo, si clasificamos los paisajes que conocemos según su belleza o su fealdad, estaremos situándolos en conjuntos difusos de bellísimos, muy bellos, bellos, corrientes, feos, muy feos, feísimos. No es una operación mental puramente subjetiva ni especulativa: sobre ella se montan de hecho estrategias de viajes, desde los tiempos del Grand Tour de los ingleses, que tienen las consecuencias económicas que conocemos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otra parte, toda la informática está fundada sobre un sistema binario de 1,0, o de lógica bivaluada, cuyos valores de sí o no resultan imprescindibles para conseguir los propósitos a los que responden los ordenadores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El binarismo no es por tanto el uso de la lógica binaria, sino la pretensión, errónea y de resultados calamitosos, de tratar binariamente realidades que no lo son ni lo pueden ser conceptualmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la distinción entre binario y difuso no es binaria. Quiero decir que no hay sólo realidades binarias y realidades difusas. Hay realidades no binarias que no son difusas, y cuando se está en una práctica no binarista hace falta distinguir entre unas y otras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es preciso tomar en consideración lo no binario, pero no difuso, y lo no binario y difuso como lo que son.Partimos de que la lógica binaria aparece a nuestros ojos con un prestigio y una radicalidad que nos incita a querer que sea binario lo que no lo es. Queremos que haya una belleza (1) y una fealdad (0), un bien (1) y un mal (0), al que coherentemente se ha definido como “la falta de bien”, pero sabemos que en estas realidades existe verdaderamente una amplia zona de grisuras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo mismo se puede decir de la pretensión de que sólo existan hombres y mujeres. Esta frase es binaria (1,0) si partimos de una definición rigurosa, por ejemplo basada sobre el sexo cromosómico: ¿Es persona XY? Entonces, contamos el valor sí; ¿no es persona XY? Entonces, contamos el valor no. También podemos hacer la misma operación con las personas XX.Encontramos entonces la definición de hombre como no XX y la de mujer como no XY. Pero la frase que consideramos empieza diciendo “sólo”, es decir, que supone que “todos los humanos somos XX o XY”, lo que sabemos empíricamente que es falso, puesto que existen personas que no son XX ni XY.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por tanto, el sexo cromosómico no es una realidad binaria y empeñarse en que lo sea es binarista. Más adelante veremos que el sexo cromosómico, no siendo una realidad binaria, tampoco es difusa.Lo mismo, o más, sucede si usamos otro criterio para definir hombre y mujer, por ejemplo, la forma de la región genital, en la que nos encontramos todas las variaciones de la intersexualidad en una proporción relativamente elevada, de alrededor de un 2% de los nacidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La realidad es por tanto no binaria, y la negación de la realidad conduce por ejemplo a imponer reasignaciones quirúrgicas para ajustar a la persona intersexo a los dos únicos conjuntos supuestamente existentes.En cambio, alcanzamos lo no binario o difuso cuando se trata del género como conducta, y se trata de definir lo masculino y lo femenino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabemos que esto, que a simple vista resulta inasible, se convierte en los sistemas binaristas (objetivamente erróneos en cuanto a los sexos, tal como se ha visto) necesariamente en un Código de Género autoritario, puesto que no corresponde a la realidad y sólo se puede imponer por miedo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De hecho, el Código de Género de nuestra sociedad, de manera no escrita, enumera cuidadosamente las profesiones, conductas, ropas, arreglos, gestos, posturas, maneras de hablar, etc que se consideran masculinas o femeninas, e impone a quien lo contravenga penas que van desde la irrisión pública al destierro familiar, la pérdida de empleo, la cárcel o la de muerte, impuesta por linchamiento o crimen de odio, o por ley escrita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras que la estructura no binaria y no difusa, en el dominio somático, es cuestión de mayorías/minorías, en el terreno del género la estructura no binaria y difusa afecta a todas las personas, como una liberación de la falsedad, puesto que en un sistema binarista todas se ven obligadas a ceñirse a los preceptos del Código de Género binarista, unas convirtiéndose en opresores, incluso contra su voluntad, y otras en oprimidas, incluso aunque no lo sepan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La comprensión de la realidad no-binaria en cuestiones de sexo y de género va a menudo acompañada por una sensación de alivio, que surge de la distensión de las rigideces interiorizadas del Código de Género todavía vigente.(Los conjuntos difusos de sexogénero)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puesto que la realidad sexual y de género no es binaria, cabe preguntarse por qué no forma un continuo indiferenciado, un más o menos infinitamente gradual, sino conjuntos o núcleos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En parte es por razones objetivas, según el elemento definidor que usemos. Existen verdaderamente conjuntos de personas XY, o de personas XX, o de personas X0, o de personas XXY, etcétera. No hay un continuo de más o menos, sino de diferencias cualitativas. En este caso hay que hablar de una realidad que no es binaria, pero tampoco difusa.La realidad difusa se encuentra cuando se puede definir por un más o menos, y esto es lo que ocurre precisamente con el proceso de androgenación de 0 a N que experimentamos o no los humanos prenatalmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Partiendo de una morfología común, que incluye dos tetillas y un órgano clitorideopeniano, los seres humanos, siguiendo los cromosomas X o Y, permanecemos en una forma femenina, que es la básica, o nos masculinizamos más o menos.Como se verá, hemos tenido que recurrir a un “más o menos”, con lo que estamos definiendo conjuntos difusos de sexo, formados sobre un continuo de no-androgenación o androgenación. Al tratarse de una formación de andrógenos que forma un flujo, éste no se puede calcular en cantidades materialmente exactas para todos los humanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La existencia de dos atractores estadísticos (también llamados matemáticamente "extraños"), masculino y femenino, forma parte de la realidad; sin embargo, al ser sólo estadísticos, y por tanto abstractos e inmateriales, los seres humanos materiales estamos más o menos cerca o lejos de su cuantificación mayoritaria, encontrándonos una minoría lejos de ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta minoría puede experimentar su situación intermedia en las formas fenotípicas más visibles y entonces se llama, con criterios más pragmáticos que lógicos, intersexual; en algunas personas, esta fuerte intermediariedad parece ser que interviene en las estructuras cerebrales y entonces suele resonar en la sexualidad, o conducta biológicamente ligada al sexo. Todo ello forma conjuntos difusos de sexo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, en los humanos hay que distinguir también la consciencia de estas realidades.Se trata de las representaciones y los sentimientos ligados a la propia realidad sexual, más los elementos aportados por la superestructura cultural, que pueden ser aceptados o rechazados por cada cual, y que constituyen su identidad de género.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La identidad de género es por tanto un proceso cognitivo, referido a la propia posición en cuanto a los dos atractores estadísticos. Puede ser lineal, cuando está más o menos de acuerdo con el atractor asignado, o cruzada, cuando está más que menos en desacuerdo. En este caso, se habla de transexualidad, también con la misma intención más pragmática que lógica que se ha usado con la palabra intersexualidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De hecho, no está muy lejos de la realidad usar un término común para la una y la otra, que puede ser el de intertransexualidad.Es claro que la identidad de género también constituye un nuevo plano, el consciente, de conjuntos difusos en torno a los dos atractores. Es el más o menos lo que los forma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los humanos, las materialidades difusas del sexo más las consciencias difusas de la identidad, forman el género, en el que las conductas se pueden definir fácilmente con un más o menos masculinas o femeninas (hay un verdadero continuo que va de lo extremadamente masculino a lo extremadamente femenino) y hay una amplia zona más o menos indefinida entre los dos extremos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El género es por tanto el resultante de todos los elementos biológicos, biográficos y de consciencia de los humanos en relación con los dos atractores estadísticos de la sexualidad. Por eso, prefiero decir sexogénero, a la vez que observo que las variaciones constituyen un continuo no-binario en el que se forman conjuntos difusos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estos conjuntos difusos de sexogénero tienen una función de consciencia. Actúan como simplificadores de la realidad, por un mecanismo de abstracción que registra las afinidades de sexogénero (afinidades: semejanzas, simpatías, no igualdades, matemáticamente imposibles en la realidad material)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si no fuera por la existencia de las afinidades, existirían miles de millones de géneros, tantos como personas. Las afinidades centran la conciencia en mayorías que se identifican en torno a los atractores estadísticos (mayorías que pueden estar formadas también por personas intertransexuales, que tienen una identidad definida por uno de los atractores) y minorías que se sitúen más bien al margen de los atractores (personas intertransexuales con identidad inter o trans, que en este caso suelen tener como referencia su propia condición personal, más bien que un atractor, y que por tanto asumen identidades muy variables de unas a otras)Todas ellas, objetivamente, dentro de conjuntos difusos de sexogénero.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;ÉTICA RACIONAL E INTERTRANSEXUALIDAD&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en http://CarlaAntonelli.com el 7 de marzo de 2011&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He considerado en las Matemáticas el ser de las formas que inspiran las formas materiales, pero tengo que ir más allá de las formas estáticas y considerar también el debe-ser o el hacer: la Ética.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Ética tiene que centrarse en el conocimiento humano, porque es nuestra característica específica, nuestra vocación peculiar. Homo sapiens.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;=El conocimiento humano parte de la memoria (análogo: la informática) Nuestra memoria parte de 0, se incrementa, y vuelve siempre a 0 (muerte corporal)&lt;br /&gt;=La memoria se procesa. Una parte del procesamiento, por la comunicación, llega a ser memoria extracorporal.&lt;br /&gt;=Somos seres vivos los procesadores, intuyentes y deseantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El deseo del conocimiento es curiosidad, interés, voluntad de saber. Sin límites, todo. Por tanto, el procesamiento tiende a infinito. O, dicho de otra manera, un programa informático que lo recoja debe permanecer abierto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;=La tendencia al infinito parte de 0. El proceso de acumulación de conocimientos puede volver a 0 (destrucción planetaria) o llegar a infinito.&lt;br /&gt;=Esta opción nos hace entrar en la Ética.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para el conocimiento hay un bien y un mal. El bien es todo lo que permita la acumulación del conocimiento. El mal es todo lo que lo impida o lo destruya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este bien y este mal pueden darse en la vida personal o en la colectiva. El trabajo constante, el aprendizaje, el estudio son formas del bien, porque construyen conocimiento. La pereza, los vicios, la violencia, son formas del mal porque lo destruyen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el siglo V, la caída del Imperio Romano produjo una inmensa pérdida de conocimientos colectivos. El odio es particularmente destructivo, porque es la pasión de la destrucción. La procreación, la sucesión de las generaciones, es buena porque permite proseguir en la acumulación del conocimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saber es poder sobre la naturaleza y buscar la salida del espaciotiempo y la materialidad que nos oprime; la salida del espaciotiempo siempre será retroactiva; la humanidad liberada salvará a toda la humanidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;=El sufrimiento es el gran motor del ansia de liberación. O nos mata, o espolea nuestro espíritu, por lo menos en sus clamores. Nos hace ansiar conocimientos liberadores.&lt;br /&gt;=En relación con el conocimiento, el sufrimiento es por tanto bueno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;= = =&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La reflexión sobre las Matemáticas y la Ética puede centrarse en la intertransexualidad de esta manera:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;=Es una condición natural, procedente de las dimensiones cuantitativas del No-binario de sexogénero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con otras palabras, es un grado de una variabilidad natural que se expresa de forma no-binaria, y que abarca, en más o menos, desde un atractor femenino (estadístico o “extraño”- argot matemático) a otro masculino (también estadístico o “extraño”) Ambos son abstracciones, no son seres materiales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los seres materiales estamos todos más o menos cerca o lejos de estos atractores estadísticos. Cada persona, en su más o menos, presenta ventajas e inconvenientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dado que este No-binario se forma en relación con la androgenación mayor o menor del niño durante la gestación, es preciso entender la función de la testosterona, que las personas intertransexuales masculinizantes conocen muy bien:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;=Aumenta la fuerza muscular&lt;br /&gt;=la acometividad&lt;br /&gt;=la rapidez de reflejos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo lo cual es útil defensivamente. Pero, por eso mismo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;=Disminuye la reflexión&lt;br /&gt;=la autoobservación&lt;br /&gt;=la serenidad&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otra parte, se ha observado empíricamente que mujeres cuya dotación de testosterona es 0 (cero), son&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;=Extremadamente maternales&lt;br /&gt;=pero estériles&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto nos indica que la variabilidad del No-binario de sexogénero es muy conveniente para la especie, puesto que en ella se funda la variedad de funciones que cumplimos en una vida social muy compleja como la nuestra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por tanto, al valorar el hecho de la intertransexualidad, nombre que damos a las personas que nos encontramos en la zona más intermedia entre los atractores, no es adecuada a la realidad ninguna patologización ni ninguna culpabilización por la realidad intertransexual en sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estadísticamente muy pocas, nos corresponden ventajas e inconvenientes propios, como a todas las demás posiciones. Entre las primeras, que no han sido todavía estudiadas científicamente, figura probablemente una relación singular entre ambos atractores, que no se puede caracterizar a veces como “medio hombre y medio mujer”, sino o bien como “masculina y femenina”, a la vez, o bien “enteramente intertransexual”; tal como expresaba un slogan de hace años, "ni homosexual ni heterosexual; enteramente bisexual".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las capacidades para el entendimiento comprehensivo de lo humano, más allá de las diferencias entre lo masculino y lo femenino, y para la mediación entre ambos atractores, son grandes. A menudo, su ambigüedad resulta intuitivamente atractiva, e incluso fascinante, por lo inusual. El mayor inconveniente es que a menudo no conseguimos formar parejas ni procrear.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las razones personales para el sí o el no son enormemente matizadas, de manera que no se pueden generalizar; pero sí se puede decir que nuestra distancia corporal o cerebral de la fusión heterosexual requiere superar considerables dificultades en este sentido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estas dificultades pueden ser origen de gran sufrimiento, tanto en quienes consiguen procrear como en quienes no. Pero ya he expuesto que el sufrimiento, en sí, no es malo, sino un estímulo o aliciente para buscar diversas salidas vitales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Expresa nuestros límites; y debe ir acompañado por nuestra voluntad de superarlos, poniendo como límite matemático de esa tendencia sólo el infinito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;INTERTRANSEXUALIDAD&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en http:/CarlaAntonelli.com el 14 de marzo de 2011&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace dos semanas vengo usando la palabra “intertransexualidad”, pues cada vez me convenzo más de que el hecho intersexual y el transexual son la misma cosa, aunque sea práctico seguir usando las dos palabras por separado cuando nos refiramos a las dimensiones específicas de cada uno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin contar con que haya quien prefiera usarlas juntas; yo me considero muy “intertransexual”, por ejemplo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La intertransexualidad sabemos que se refiere a una configuración orgánica alejada de las más cercanas a los dos sexos abstractos, que en realidad son conceptos matemáticos, atractores estadísticos femenino y masculino (ver los Comentarios anteriores sobre este tema)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La intersexualidad (sin aludir al hecho trans), se puede ver a simple vista o mediante la ayuda de instrumentos, y se puede diferenciar de la mayoritaria en el plano genético, o en el cromosómico, o en el gonadal, o en los conductos internos o externos, o en el fenotipo o apariencia corporal a simple vista...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se trata de una patología, sino de una muestra de la variabilidad de las formaciones vivas; puede ser aceptada socialmente sin problemas por las culturas que integran con naturalidad el No-binario o en cambio, no ser aceptada por las culturas binaristas de género, que no entienden que haya nada legítimo fuera del esquema hombre-mujer (masculino-femenino, ginéfilo-andrófila); con la desolación correspondiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La transexualidad se entendió en principio como una actitud mental: “alma de mujer en un cuerpo de hombre encerrada”, pero también desde el principio hubo investigadores que buscaron las posibles razones corporales de esa alma de apariencia cruzada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gilbert-Dreyfus, gran especialista francés, tuvo la intuición de incluirla entre las intersexualidades, aunque no supo explicar en qué consiste exactamente, desde el punto de vista orgánico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La hipótesis es completamente razonable: puesto que se puede demostrar que en animales y humanos una parte de la conducta sexual deriva de factores relacionados con el cerebro, se puede deducir que la sexualidad cruzada pueda derivar de factores cerebrales cruzados. Por tanto, si hablamos de cerebro, hablamos de cuerpo, y de una intersexualidad, aunque difícilmente identificable dado nuestro incompleto conocimiento de las funciones de las estructuras cerebrales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El siguiente paso era tratar de identificar esos factores. Ya ha habido algunos avances, como el conocido de Zhou, Hofman, Gooren y Swaab, el de Kruijver, el de Diamond y Hawk, pero insuficientes, dada la pequeñez de la población transexual y las dificultades de la investigación cerebral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;= = =&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta situación de espera, una alternativa vino del campo de la política. La Perspectiva de Género no es una teoría científica, sino una posición política, práctica, generada en un sector del feminismo, que mantiene que la conducta sexual humana es enteramente (subrayo el “enteramente”) una construcción cultural y no una consecuencia biológica, con lo que tratan de modificar al cien por cien las conductas sexuales (de género) de mujeres y varones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta posición, y después de algunos vaivenes, encontraron muy representativa la transexualidad, que entendieron como una demostración de que personas “enteramente” masculinas podían vivir vidas “enteramente” de mujeres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es decir, la biología (el sexo) podía ir por un lado, y la cultura (el género) por otro, por lo que éramos un ejemplo perfecto para las mujeres biológicas que afirmaban que “biology is not destiny” para emanciparse de una cultura que, en el otro extremo, mantenía un determinismo biologicista (más bien que biológico) asfixiante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta posición del generismo radical fue aceptada también por la corriente principal del movimiento gay, que temía fundadamente que cualquier atribución biológica de la homosexualidad diera sustento a los funestos intentos de curación que de hecho han herido tanto a tantas personas. Por tanto, durante muchos años, se ha desestimado políticamente más que científicamente la hipótesis de un origen biológico, intersexual, de la transexualidad. Y no ha sido sin motivo, aunque sí exageradamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;= = =&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, gradualmente, el No-binarismo de sexogénero, nacido también en el ámbito feminista, ha aportado la evidencia de una alternativa a la alternativa. Como sabemos, éste afirma que la realidad sexogenérica es naturalmente variable e incluso fluida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hay un conjunto cerrado de “varones” y otro de “mujeres”, siendo todo lo demás patológico o antinatural, como se suponía desde los criterios binaristas. La naturaleza genera una variabilidad que va de lo más masculino a lo menos masculino o de lo más femenino a lo menos femenino –como todos sabemos en la práctica de sobra, pero no sabíamos que tuviera una razón teórica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta variabilidad, algunas personas se encuentran no más o menos cerca, sino en posiciones equidistantes de los dos atractores estadísticos. Todo ello es natural, y hasta conveniente para la especie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué sería una humanidad formada sólo por varones hiperandrogénicos, acometedores, fuertes y relativamente brutos, y por mujeres muy hipoandrogénicas, tímidas y hogareñas, no habiendo nada en medio, cuando tenemos la convicción de que justamente en ese terreno intermedio florece la riqueza cultural, la ciencia y el arte?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No; la verdad es que son naturales expresiones de sexogénero muy diferentes, no se puede definir dos únicos modelos que deban ser acatados por todos, deben ser valorados como expresiones diversas de la naturaleza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las identidades son el reconocimiento y la aceptación de cada cual en su propio ser. En sentido propio, hay tantas identidades como seres humanos, aunque se observa también la presencia de unos atractores estadísticos masculino y femenino, a los que cada cual se acerca por razones de afinidad (por conciencia de su afinidad), aunque puede decidir también permanecer distante de ambos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al movimiento feminista, la teoría no-binaria de sexogénero le dice que las personas identificadas como mujeres pueden fundar su autonomía de género, sin que nadie les imponga un “papel de mujer”, definido por otra persona, en que la realidad es que sólo cada cual puede definir su identidad y sus afinidades, puesto que sólo cada cual conoce o puede conocer exhaustivamente sus motivaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuanto a las personas identificadas como homosexuales, pueden justificar su rechazo a la imposición de una supuesta curación, en que sólo esa persona puede conocer y valorar exhaustivamente, matizadamente, su propia afectividad, que es, como todas, infinitamente matizada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie tiene derecho a pretender conocer mejor una afectividad ajena, puesto que goza del fuero interno, de la subjetividad incomunicable. “Cuando canta para mí una mañana, una cama, sólo yo oigo esa canción”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;= = =&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo este planteamiento modifica profundamente el entendimiento de las actuales Unidades de Identidad de Género, tan vitales para las personas intertransexuales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En primer lugar, todas las personas intertransexuales que llegan a ellas deben ser presupuestas como intertransexuales por el simple hecho de llegar, puesto que hay un principio de la comunicación humana por el que no es posible observar objetivamente la subjetividad ajena, y menos juzgarla, y puesto que cualquier identidad diferente de las mayoritarias puede ser considerada en principio natural.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los profesionales deben renunciar al concepto de “verdadero transexual” (o “no-verdadero transexual”) que las funda, y que les da supuestamente el derecho de decidir por ellos mismos cuál es la identidad de otra persona, y al hacerlo, decidir sobre su destino, su felicidad o infelicidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que los profesionales pueden tener en cuenta es que la intertransexualidad asume tantos matices como personas y que la persona concreta que llega a su consulta puede necesitar una clarificación de sus sentimientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todas las personas de nuestra cultura estamos más o menos impregnadas por nuestro binarismo cultural. Todas o casi todas diríamos que “si no soy hombre, seré mujer”, o si “no soy mujer, seré hombre”, viendo en nuestra imaginación uno de los dos atractores estadísticos. Uno de dos. Esto es el binarismo. Así lo ven también los profesionales, no menos impregnados de binarismo que nosotres (lo diré así), sino generalmente, más: “Si no eres hombre, tendrás que ser mujer”, o “si no eres mujer, tendrás que ser hombre” (sólo una de sólo dos posibilidades) Algunas personas intertransexuales dirán: “De acuerdo. Eso es justamente lo que pretendo. Mi identidad es de hombre” (O de mujer) Inequívocamente. Su identidad, su entendimiento de sí y su valoración de sí, está plenamente del lado de uno de los dos atractores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto sería posible de entender por una explicación biológica, cerebral, completable por una explicación biográfica, natural y digna de respeto. Otras personas intertransexuales diríamos que no, que por ejemplo no ser hombre no quiere decir ser mujer, sino otra cosa, que no tiene todavía ni nombre, ambiguo a algo así, o mujer, pero a mi manera (¡algo perfectamente lógico, frecuente y natural, de lo que entienden muchas mujeres!) Nos situaríamos en terrenos intermedios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hemos dicho que las identidades son conceptos y valoraciones, y para que se formen es preciso disponer de esos conceptos y valoraciones conceptuales. Si no se dispone de ello, una cultura binarista, falsa, genera conceptuaciones terribles: “¿pero qué soy yo?”; “¡no sé lo que soy!”, sentimientos de culpa, de vergüenza, conflictos familiares, desastres laborales, oscilaciones de un extremo a otro, vacilaciones, arrepentimientos, contraarrepentimientos, dolor a chorros, y no producido por la condición intertransexual, que es natural, sino por el binarismo, que no la entiende.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto es lo que en el futuro harán los profesionales de las Unidades de Género: aclarar a las personas que las usen la realidad del no-binario de sexogénero, las diferencias de planteamiento con la ideología del binarismo que todavía estamos sufriendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La función esencial de los psicólogos será dialogar con les usuaries y aclarar sus conceptos si no los tuvieran claros. Les podrán hacer distinguir entre disforia de género y disforia de genitales, como entidades distintas, muchas veces juntas pero otras muchas, alternativas, de manera que una puede excluir la otra, sin que signifiquen por sí solas mayor o menor feminidad o masculinidad (muchas veces, paradójicamente, es al contrario) Les podrán explicar que sólo en la disforia de genitales está indicada la operación de genitales y ellas podrán comprobar si esta afirmación se ajusta a sus sentimientos y decidir por sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, a diferencia de lo que sucede ahora, les harán ver que su asistencia proseguirá aun cuando decidan no hacer la operación de genitales. (Ahora mismo las Unidades están concebidas com criterios muy simples y ya arcaicos: un binarismo hombre-mujer (y nada más) y un itinerario con tres únicas estaciones: autorización psicológica, hormonación y cirugía)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la asistencia sigue siendo necesaria como consulta psicológica, libremente solicitada (no como, ay, intromisión, como es ahora), como supervisión endocrinológica, como atención a cirugías plásticas que mejoren la inserción personal...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta asistencia, con vistas a un consentimiento informado, puede ser incluso prevista como temporalmente necesaria para las cirugías de genitales, pero dejando clara a la persona usuaria desde el primer momento que la decisión final, suficientemente informada, será suya, y sólo puede y debe ser suya, que deberá asumir incluso el derecho de equivocarse por sí misma. ¡La negación de cualquier tutela! ¡El dejarme que yo me conozca a mí mismo y decida por mí! Con el consejo ilustrado ajeno, que agradeceré, pero por mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé cómo será, en el futuro, la experiencia colectiva y generalizada del No-binario de sexogénero. Al ser todas las experiencias de nuestras identidades fluidas y libres, no será traumático. Al no ser traumático desde nuestra niñez, al haber podido expresarnos siempre con naturalidad, quizá consideremos todo nuestro ser con su compleja naturalidad, viendo que se inserta con fluidez en el continuo No-binario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto puede hacer incluso, no lo sé, que en muchas historias, la fluidez de las identidades y los reconocimientos culturales no haga necesaria la cirugía, o la vea sustituible por un proceso de células madres que haga posible incluso nuestra maternidad o paternidad cruzadas, o cualquiera de las maravillosas sorpresas que podemos esperar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PRÁCTICA DEL NO-BINARISMO DE SEXOGÉNERO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Establecida la teoría y la formulación matemática de los conjuntos difusos de sexogénero, debe afrontarse la práctica de esta realidad y esta concepción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo, ahora, que se establece sobre&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;=1. Un fundamento unisexual para toda la humanidad (dos tetillas más un tubérculo genital) luego más o menos desarrollado en una dirección.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;=2. La identidad (conciencia + valoración + imitación) como posición personal en el No-binario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primer aspecto, objetivo, extiende el No-binario a toda la humanidad, a la vez que registra la existencia de dos atractores estadísticos que agrupan difusamente en su entorno a casi todos los humanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El segundo, subjetivo, muestra las numerosísimas identidades subjetivas, una por individuo, que se agrupan por afinidades o “conjuntos difusos de identidad”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Veamos el fundamento objetivo del No-binario. La unisexualidad inicial del desarrollo humano es muy observable hasta la séptima semana, en la que la acción de los andrógenos comienza a definir al ser en gestación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los andrógenos actúan difusamente, formando un solo conjunto de mayor o menor androgenización de los diversos individuos, pero acercándolos más o menos a los dos atractores estadísticos, con lo que hay:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;=1. Personas más androgenizadas o machos, más cercanas al atractor masculino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;=2. Personas menos androgenizadas o hembras, más cercanas al atractor femenino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;=3. Personas intersexuales, más alejadas de uno y otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La androgenización general puede ir desde un valor 0 a un valor N (máximo empírico), formando un continuo cuantitativo, por lo que cada una de estas clases está objetivamente formada por multitud de personas, cada una con de las cuales ha sido formada con un particular grado de androgenización.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero hay señales de que se produce también una androgenización cerebral diferenciada, que forma un continuo que no tiene que coincidir con el anterior, y que causa la sexualidad o conducta sexual básica así como una parte del género, o conducta sexual mediada por la biografía y la cultura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;= = =&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La teoría y la práctica forman una misma realidad, con dos momentos distintos. La teoría nace de la práctica y la práctica nace de la teoría, pero son distinguibles un momento de abstracción (que puede faltar) y un momento de interrelación con el medio humano y no humano, guiado por las visiones generales de que se disponga y por razonamientos de alcance inmediato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para muchas culturas, para muchísimas personas, la práctica (las interrelaciones) domina la existencia y apenas si pueden contar con un distanciamiento teórico para verla con suficiente perspectiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este estudio intenta, precisamente, aportar esa perspectiva, de manera que sea posible liberarse de la inmediatez y la presión de los hechos, y entrar en una forma de vida en la que práctica y teoría puedan dialogar; algo que, hoy por hoy, es apremiante para las personas intertransexuales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;= = =&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primera consecuencia práctica de una visión teórica como ésta es un distanciamiento cognitivo, observador, de todos los seres conscientes de su realidad sexual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta llegar a ella, la mayoría considera que “pertenecen” a un sexo; es decir, que obedecen de manera natural y gustosa, pero irremediable, a las normas que un Código de Género no escrito en gran parte impone para él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando comprende este punto de vista, el ser consciente descubre que “tiene” un sexogénero que además es complejo y único, como fundado en una fórmula biológica y biográfica personal, que genera una identidad formada por conceptuaciones y valoraciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta identidad da lugar también a sentimientos de afinidad y desafinidad en relación con los dos grandes atractores estadísticos, en los que se fundan los géneros (identitarios) humanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegando a este punto, se advierte claramente que la Teoría de Conjuntos Difusos de Sexogénero refuta la visión tradicional de “pertenencia” a un sexo corporal y la sustituye primero, por la de una conciencia personal de las propias realidades biológicas y biográficas y segundo, por una afinidad con otras personas más o menos cercanas o lejanas a los grandes atractores estadísticos, que existen sólo abstractamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El segundo efecto práctico que esta visión teórica produce es el de “alivio” (según algunas comunicantes) o distensión de las tensiones identitarias, producidas en el fondo por la noción de “pertenencia”, que incluye la obediencia a las normas de un Código de Género impersonal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La conciencia de que no hay normas suprapersonales, sino el reconocimiento y desarrollo de la manera de ser personal, permite ese alivio. Las afinidades, o géneros, no son impuestas, sino de adscripción personal voluntaria, consciente de lo dado, lo ganado y lo deseado en el curso vital.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa adscripción voluntaria únicamente es impedida por el Código de Género Binario, en la medida en que su inspiración en el sentido común, que resulta limitada, no abarcadora, prevé la imposición desde el nacimiento, de la pertenencia incluso de las personas intersexuales (reales) a los sólo dos sexos legales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez culminada la siguiente reforma legal, que será la supresión de la mención de sexo del estado civil, dado que ya no significa ninguna diferenciación jurídica, se abrirá el paso a que cada persona decida por sí misma, según va llegando a la plena consciencia, cuál será su situación en relación con los dos grandes atractores estadísticos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mayor parte de las personas se declararán con gusto integrables en el área de influencia del uno o del otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habrá otra vez hombres muy viriles y mujeres muy femeninas (las primeras discusiones de género han llevado a desagrado basado en la opción por "un solo género"), porque habrá expresión personal de las realidades personales; la fuerza, la dureza, seguirán teniendo su sitio como la ternura o el deseo de conquista; esta forma de hermosura volverá a resplandecer, una vez liberada de cualquier imposición coactiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por cierto, esta expresión personal será muchas veces lineal en relación con el cuerpo fenotípico (aparente), pero por derivar de las formas de consciencia, otras veces será intersexual o transexual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aún dentro del área de influencia de los dos atractores estadísticos, es decir, siendo seres conscientes que acepten funcionar como hombres o mujeres, habrá a la vez hombres menos viriles y mujeres menos femeninas, y la reflexión o la sensibilidad seguirán teniendo la misma importancia que ahora; habrá hombres femeninos (pero hombres) y mujeres masculinas (pero mujeres) como hoy y serán respetados y respetadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero además cabe suponer que cierto número de seres conscientes se declararán más o menos alejados de los grandes atractores estadísticos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que define a los seres conscientes humanos es la consciencia, indudablemente no la pertenencia a un sexo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por consciencia se debe decidir o bien la afinidad de cada cual con los seres conscientes atraídos por uno de los dos atractores, o bien, la afinidad con los no atraídos por ninguno de ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las personas que nos situamos más que menos dentro de ese minoritario, podemos asumir una multitud de identidades, incluso individuales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto es una constatación de hecho, empírica, no deducida sino observada, y por tanto abierta a las variaciones de la realidad; intentaré una relación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;=1. Puede haber seres conscientes cuya identidad de sexogénero se exprese en negativo. No desean, no pretenden unirse corporalmente. Su ser consciente prevalece de hecho sobre cualquier determinación de sexogénero. Su amor, su deseo, será más de consciencia que corporal, análogamente al de los ángeles buenos o malos. Muchos de los místicos se encuentran en esta situación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puede verse en la negación moderna de la existencia de estas personas, fuertemente intelectualizadas, los límites de una forma cultural determinada, la contemporánea, y la dictadura del silencio: no existe lo que no se entiende y no se entiende lo que se calla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso, si esta identidad negativa resulta ahora dolorosa, será más bien por la carencia cultural de referentes que permitan que cada cual se entienda a sí mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;=2. Puede haber seres conscientes que asumen una identidad funcionalmente paradójica sobre una base estética. He contemplado los desnudos de una hermosa transexual italiana en la que los genitales masculinos se integran con naturalidad en la forma de un cuerpo femenino; esa imagen irracional pero perfecta, que no se puede explicar, pero se puede mostrar, podría generar una identidad paradójica: “No soy hombre ni mujer; soy un ser bello”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;=3. Otros seres conscientes asumen una identidad como ambiguas o duales, fundada en su propio carácter ambiguo. Se comprenden no como claramente definidos, sino como más o menos ambiguos. Gozan de su masculidad femenina o de su ruda, masculina, feminidad, que a veces les permite actitudes insólitas. Se afirman dentro de la zona de influencia de uno de los grandes atractores, pero muy matizada por la cercanía del otro. Un hombre ambiguo, una mujer ambigua. Juegan, en cierto modo, con los dos atractores a la vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;=4. Hay seres conscientes que se entienden como plenamente intersexuales, sin dualidad alguna. Saben que los hechos conductuales que nacen de su manera de ser son, desde su origen, singulares, ni masculinos ni femeninos. Al mirar sus propios recuerdos, ven en ellos su actitud autorreferenciada, sensible a los propios impulsos más que a ningún modelo externo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y puede haber más posibilidades que se integrarían en esta lista según unas y otras personas fueran explicando sus propias experiencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El más y el menos de los conjuntos difusos podrá presidir la noción de la realidad como preside la misma realidad; no intentará disimularla mediante obediencias nerviosas al Código de Género, acatándolo formalmente, presumiendo de su obediencia, exasperándose ante cualquier ruptura de dicho código.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;= = =&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De todo lo anterior se puede deducir otra consecuencia práctica de este planteamiento, que es la evidencia para todos de que la sexuación entera está formada por un continuo de realidades más o menos intermedias, hasta el punto de que se puede decir que todos somos más o menos intersexuales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los dos atractores estadísticos son entidades abstractas, no corporales; no pueden ser encarnaciones de una masculinidad o una feminidad metafísicas; no existe, en la realidad corporal, el Varón Perfecto (sin tetillas...) ni la Mujer Perfecta (sin tubérculo genital...)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También se puede ver que las realidades “más definidamente indefinidas”, más intermedias no son excepcionales ni patológicas, sino una expresión natural del mismo continuo de la androgenización.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por consiguiente, no ha lugar a la bienintencionada reasignación involuntaria (en la infancia) de las personas intersexuales, con medios quirúrgicos, de manera que se ajuste mejor a uno de los dos atractores estadísticos. Puede ser que, al llegar a la edad de la plena consciencia la persona que esté en ese caso, rechace la reasignación e incluso se sienta mutilada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También es profundamente errónea cualquier intolerancia de los parámetros en que se mueven las personas más alejadas de los atractores estadísticos, en nombre de las más cercanas, cuando éstas pretenden constituirse en modelos universales, ignorando además los vestigios de unisexualidad que permanecen en su propio ser corporal: el hombre más viril tiene tetillas y la mujer más femenina tiene un órgano clitorideopeniano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;= = =&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La dinámica de la liberación de género incluye necesariamente, profundamente, la del no-binarismo de género, la afirmación del No-binario. Una y otra proceden históricamente del movimiento feminista, y por tanto es conveniente reflexionar sobre el movimiento feminista, surgido de los seres conscientes identificados como mujeres, para saber a dónde vamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Del gran impulso expresado, en parte, por el movimiento feminista, y en otra parte, por el movimiento gaylesbitrans surgido a su ejemplo, ha derivado la toma de consciencia plena del No-binario por medio de las personas más afectadas por las convenciones binaristas, que somos las transexuales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nacido el feminismo de una forma de opresión de género, la de los seres conscientes identificados como mujeres, y como movimiento de liberación de la opresión de género, en la sociedad contemporánea ha conseguido primero una gran parte de sus objetivos liberadores, transformándola radicalmente, y a la vez ha ido despertando a otros sectores humanos a la conciencia de la opresión del Código de Género Binarista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Primero, fue a los gays, lesbianas y bisex; más tarde, a las, los y les trans, que generamos nuestros propios movimientos de liberación; ahora la liberación se extiende a la población en general, que ya puede comprender hasta qué punto las rigideces del Código de Género Binarista ahogan a todos y son una amenaza sobre todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora bien, la potencialidad del feminismo ha quedado siempre limitada por el binarismo de la época en que nació y por las tradiciones surgidas en esa época, que lo han reducido frecuentemente a una “defensa de las mujeres frente a los hombres”. Defensa corporativista, inmediatista, que no tiene en cuenta una perspectiva más general, porque en la época en que nació los conceptos que la requieren no se habían formado todavía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ésta es la situación coyuntural que, al perdurar, deja en el actual feminismo una sensación de estancamiento del que tiene que emanciparse, aunque, después de que naciera en él la teoría, el mismo movimiento empieza a abrazar la práctica con toda naturalidad del No-binario y sus consecuencias&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La reiteración de la que hay que librarse procede de la inercia de una reducción binarista del entendimiento del sistema de sexogénero. El binarismo de nuestra cultura, dado por válido sin crítica, ha deformado la Teoría del Patriarcado, que gracias al equipamiento conceptual no-binarista vemos que no es una creación de “los hombres”, sino de “los hombres binaristas”, y percibimos como la creación artificial de un Binario cultural, que oprime no sólo a las personas identificadas como mujeres sino a las personas identificadas como varones homosexuales y a cuantos no piensen binaristamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tiene que decirse aquí, como ilustración de lo que significa la masculinidad binarista, que si las mujeres que han sufrido el Binario son más y han sufrido más sutilmente, incluso so capa de protección, los homosexuales han sufrido más violentamente, incluso la negación de su derecho a la existencia, la muerte o las palizas de muerte o la expulsión de las familias por el simple hecho de ser homosexuales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el futuro que ya está empezando, la concepción no-binarista del feminismo lo ve como un movimiento de liberación de todo el Código de Género Binarista, que lucha en particular contra el patriarcado, entendiéndolo como artificio binarista. En esta lucha, puede sumar como compañeros a todos los varones no-binaristas, sin presuponer un necesario enfrentamiento biologicista contra ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este no-binarismo feminista explica que sea fácil y lógica la solidaridad con otros grupos no-binaristas (objetivamente) como pueden serlo los que integran actualmente el movimiento GLBT.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el futuro, se puede esperar que un solo movimiento por el No-binario una a todos los grupos actuales, reconocidos entonces como sectoriales, y a otros grupos de afinidad nuevos, como los de las nuevas masculinidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5548274907915488138-8489694908701209892?l=transexologia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://transexologia.blogspot.com/feeds/8489694908701209892/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5548274907915488138&amp;postID=8489694908701209892&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5548274907915488138/posts/default/8489694908701209892'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5548274907915488138/posts/default/8489694908701209892'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://transexologia.blogspot.com/2011/03/articulos-sobre-teoria-de-conjuntos.html' title='Teoría de Conjuntos Difusos de Sexogénero'/><author><name>Kim Pérez</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/7005/1154/320/730741/Kim%20P%3F%3Frez.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5548274907915488138.post-4886344366716708777</id><published>2008-01-01T04:19:00.000-08:00</published><updated>2008-01-01T04:45:41.288-08:00</updated><title type='text'>Test de los Reyes Magos</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Publicado previamente en http://CarlaAntonelli.com , con el título "Trans en la Juguetería" y una redacción ligeramente diferente.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empezaré por un acto de humildad. Lo que sigue no es una tesis, una afirmación debidamente comprobada; es sólo una hipótesis, una sugerencia que debe ser comprobada. Pero creo que cada cual, cada persona disfórica o transexual, puede comprobar la validez, en su caso, de una suposición que diría algo así como "los juguetes que hemos amado y los que no nos han interesado nos hablan de nuestra naturaleza masculina o femenina o ambigua". Diré, para situar debidamente mi posición, que no comparto los postulados de la "teoría de género", hoy dominante, de los que se deduce que toda la sexualidad está culturalmente determinada. Yo sostengo, más prudentemente, que una parte es innata y otra es aprendida; una parte es biológica por tanto y otra, cultural.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puede ser que la aplicación de este test sea clarificadora para algunas personas y desconcertante para otras; sólo puedo proponer a quienes se sientan desconcertadas que se pongan en contacto conmigo, por medio de los comentarios a esta entrada, para analizar sus razones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me parece por tanto haber descubierto que los juguetes que en nuestra niñez hemos deseado, hemos amado, nos han gustado, nos hablan de los matices de nuestra identidad, de nuestras proyecciones de futuro, y nos permiten comprendernos mejor para andar con mayor firmeza por los torbellinos de la disforia de género. De esta manera el recuerdo sobre nuestros juguetes se convierte en un test que cualquiera puede hacer sobre sí y al que llamo de los Reyes Magos por el momento en que, en nuestra tradición, esperábamos que nos llegaran para alimentar sentimentalmente todo un año.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Voy a dar un rodeo para aclarar lo que son los juguetes y lo que es el juego; pero este rodeo es necesario para entender lo que han sido los juguetes para las personas transexuales que hoy son adultas y lo que nos enseñan y lo que no nos enseñan sobre nosotras mismas; fundamental, en los dos casos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que un niño pueda elegir sus juguetes es lo más importante; el juego es el único momento en que es soberano y dueño de su vida. Son sus sueños y sus fantasías los que pone en el juego; se va conociendo a sí mismo mediante ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El juego no es un juego; es una actividad muy seria y verdadera en la que se expresan las perspectivas de futuro, ya que el presente está para los niños sumamente limitado. Es la naturaleza del niño, su inconsciente y su consciente, lo que aparece en sus juegos. Los juguetes los elige como medios para expresar lo que quiere decirse a sí mismo y decir a los demás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso es tan importante que los adultos no interfieran en los juegos de los niños. Con buena intención, sé que se pretende lo mejor para ellos. Pero lo mejor para ellos es dejar que cada cual despliegue en el juego lo que hay dentro de sí, tan profundo y delicado, y de lo que el adulto no tiene la menor idea, como nadie sabe lo que hay en la mente de otra persona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuidar de que el niño no se haga daño y que no haga daño a otras personas; ahí terminan las competencias del adulto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay una opinión generalizada hoy que supone que los adultos educan a los niños mediante los juguetes que les dan o les niegan; por ejemplo, que si se les regalan juguetes bélicos los niños serán belicosos. Esto es falso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo ser humano tiene de su herencia biológica cierta dosis de agresividad, necesaria para la supervivencia. El niño que pide un arma de juguete, simplemente necesita expresar esa agresividad básica, que es simplemente un hecho interior. Si se le niega, pondrá por delante la inmensa creatividad infantil y usará un bolígrafo para hacer disparos imaginarios; para que en el futuro controle su agresividad no bastará con que se la niegue, sino que deberá ser educado en los medios y los fines de una vida verdaderamente humana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo mismo pasa cuando se pretende enseñar el no sexismo mediante juguetes no sexistas. Esto viene del antiguo supuesto de que la mente humana, al nacer, es “tam quam tabula rasa”, es decir, como una tabla lisa en la que otro puede escribir lo que quiera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde Kant se sabe que esto no es cierto, que el ser humano nace ya con ciertos condicionamientos mentales, predispuesto a ver ciertas cosas y a no ver otras; gracias al lenguaje informático, podemos decir que viene programado para ciertas funciones y no para otras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto es verdad también sexualmente; la feminidad o neutralidad o ambigüedad primera de los embriones se rompe cuando el cromosoma Y induce en la gestación un chorro de andrógenos, variable de intensidad, eso sí, que predispone más o menos a la personilla XY a unas actitudes distintas de las de la personilla XX.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto tiene que ver con la elección de juguetes, pues ya hemos visto que el juguete expresa lo inconsciente y lo consciente, las pulsiones que hay dentro de cada cual, más o menos confusas o evidentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo puede saber esto el feminismo llamado de la diferencia; no lo sabe el feminismo de la igualdad, que insiste en que la sexualidad es también una “tabula rasa” o lo que es lo mismo, que el ser humano es todo cultura, todo dependiente de lo que haya aprendido y se le haya enseñado, olvidando que es verdad que somos en gran parte cultura, pero también somos naturaleza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya vamos llegando a la sexuación de los juguetes y a sus variantes en las personas transexuales. La ideología feminista de la igualdad piensa que los niños y las niñas eligen determinados juguetes porque se les enseña a elegirlos y se les niegan otros. Pero el niño no recibe ciertos juguetes y después aprende a jugar con ellos. El niño desea ciertos juguetes, los pide afanosamente antes de haberlos recibido. La prueba de esta afirmación se encuentra en nuestro interior y en nuestros recuerdos: el amor con el que miramos ciertos juguetes y el desinterés por otros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Generalmente, los juguetes que se piden son conformes con el propio género, pero otras veces son neutros o cruzados. Es verdad que en este tercer caso, los padres suelen negarlos; pero creo que es porque no entienden lo que está en el alero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora vamos a hacer ya el recorrido por la juguetería para ver cómo se clasifican los juguetes en masculinos, femeninos y neutros, y cómo las personas transexuales elegimos unos y otros; quizá elegimos algunos masculinos, algunos femeninos y algunos neutros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Está el anaquel de los juguetes que se clasifican como masculinos porque los pide la mayoría de los niños y literalmente sueñan con ellos: en él se encuentran primero los vehículos de todas clases –autos, camiones, trenes, aviones, barcos-; luego las armas y los disfraces de guerrero; también los edificios para juegos de guerra, como los castillos o los barcos piratas armados hasta los dientes; las construcciones por piezas, como las arquitecturas y mecanos; los balones; y, lo último pero no lo menor en nuestro tiempo, los videojuegos, especialmente los que representan combates de mil maneras y estilos o carreras en que los autos virtuales se lanzan a toda velocidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo ello expresa pulsiones muy arraigadas en la mente masculina: acción; agresividad y combate, directos o simbolizados en los deportes; y por lo que respecta a las construcciones, la intensidad de la pulsión de análisis, que es la misma que lleva a un niño chico a romper el cochecito que se le acaba de regalar: para ver cómo está hecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé lo que otras personas pueden saber de lo que vivieron; lo que sí puedo decir es cómo pasó delante de aquel estante el niño que fui yo: maravillado por un avioncito que me compró mi padre, que volaba de verdad, con un resorte, y en la caja se le veía entre unas nubes grises; habiendo soñado, una noche, con un tranvía amarillo y todo, de un metro de largo y casi medio metro de alto, que me ilusionó mucho; habiéndome hecho yo mismo barquitos de pesca con grandes corchos y mástiles de caña. Interesado, en otras palabras, por la sección de vehículos de todas clases que hubiera en aquel estante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cambio, me habría repelido literalmente toda la parte de guerra. ¡Qué feos son los muñecos guerreros, supermusculados y agresivos que les gustan a tantos niños! ¡Qué latazo y qué aburrido que en un videojuego que tiene a lo mejor verdes prados y hermosos palacios no haya más remedio que combatir y hasta destruirlos!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo más curioso es que sé que soy una persona agresiva; pero o lo soy menos de lo que creo, comparativamente, o no necesito fantasear con ello o no estoy programada como los videojuegos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las pelotas, para qué decir: nada. Me hubiera deprimido que alguna vez los Reyes Magos me hubieran traído una e inmediatamente la habría arrinconado en un armario, para no verla. No hay en mí nada de esa necesidad de formar bandos y de combatir y sudar durante dos años que apasiona a tantos varones hasta hacerles tocar el cielo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuanto a las construcciones por piezas, tampoco nada de particular. Me interesa el resultado final, el palacio hecho con aquellos tacos de madera de colores, pero quisiera dejarlo hecho. En cuanto a los mecanos con los que se hacían las que me parecían horribles máquinas desnudas, nada de nada; más bien, bajo cero, bastantes grados, repulsión, vamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paso por delante del estante de las niñas, porque sus juguetes les interesan a la mayor parte de las niñas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Veo en ellos bebés. Nada, cero. Los bebés me aburren. Un bebé concreto, un sobrino, me enternece, pero de ahí a soñar con los bebés en general, a querer tener un bebé, hay una distancia por la que yo no paso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay cerca unos caballitos, rosados o celestes, con grandes crines rizadas y doradas. Son una mezcla de caballo, bebé y adolescente. A muchas niñas les deben fascinar, porque los fabricantes los hacen; si no, no seguirían fabricándolos. El juego con ellos, en general, debe de consistir en peinarlos, una acción que les gusta a muchas niñas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mí esos colores desvaídos, esa blandura excesiva, esas melenas en vez de crines, me producen desolación; no ya ternura, sino también repulsión; en fin, no están hechos para mí, no estoy hecha para ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las muñecas, propiamente dichas. Con vestidos para ponerles, con pelo para peinarlo. Son amigas, para compartir la vida, o proyectos de futuro. Su dueñecita querría ser un día como ellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo recuerdo que las de mi hermana no me interesaban. Nunca jugué con ellas. Menos me hubieran interesado los aditamentos, generalmente rosados, que hay ahora, piezas de otro mundo para mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizá con algún muñeco me hubiera sentido compañero y amigo querido. Tuve un Teddy Bear, un osito con chaleco y pantalón, al que tuve cariño, pero tampoco mucho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De lo de los peinados salen las peluquerías. En general les gusta a muchas niñas todo lo que sea peinar porque es una forma de acariciar a otra persona y a la vez de ponerse guapas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si a muchos niños les gusta la acción, a muchas niñas les gustan las relaciones personales, la protección a los bebés, soñar con que son atractivas y queridas. También es verdad que a otras les traen sin cuidado esas cosas, como a una hermana mía, a la que le gustaban los autos y jamás jugó con muñecas. De mayor es una magnífica madre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero yo andaría caviloso por aquellos estantes, hasta que llegando al final vi ¡una casita de muñecas!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me gustan; no sí si más o menos que los avioncitos y los barcos, pero me gustan. De pequeño, además, vi en el jardín de una casa de Almuñécar una casita de verdad, con habitaciones de metro y medio de alto y puertas de un metro, por las que pasaban los niños, se asomaban a las ventanas de verdad y subían por una escalerita hasta un cuarto que había en el piso alto, también con su ventana. Era una preciosidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me gustaría tener una casita de juguete, a condición de poder elegir su mobiliario, de amueblarla poco a poco para que expresase lo que yo quiero, de que tuviera una fachada como a mí me gusta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vamos, me gustaría tanto, que se me acaba de ocurrir que debería comprármela –a la vejez, viruelas- y ponerla como a mí me gustaría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Ponemos este juguete entre los neutros? No; yo creo que es más bien de niñas, por su delicadeza, por la paciencia que es precisa para cuidarlo, por la expresión de sentimientos que se ve en él. Cualquier niño bruto lo machacaría en un pispás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este gusto por las casitas es hasta el punto de que en las redes de trenes de juguete, me gustan mucho más las estaciones y las maquetas, las casas tirolesas, los abetos, los caminos, las vacas, que las vías o los propios trenes. Vamos, levantaría las vías por mi gusto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los juguetes neutros, de verdad, son los de sobremesa: los puzzles, los tableros de juegos… Les gustan por igual a muchos niños y a muchas niñas. A mí me aburren, porque no dejan lugar a la imaginación y a mí me gusta que los juguetes dan pie para fantasear.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al recapacitar, me doy cuenta de que me pasa algo parecido a lo que sentí con los juguetes de niños: que no me interesa la mayoría de los muy sexuados –de guerra o muñecos- pero me interesa una clase de juguetes de cada estante: los avioncitos y los barcos; las casas de juguete.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto me dice, claramente, que tengo una naturaleza ambigua. Me lo confirma, no queda lugar a dudas, porque me expreso a mi manera, un poco como los niños, un poco como las niñas, pero distinto de unos y otras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He pretendido que otras personas trans reflexionen sobre sus recuerdos, para conocerse mejor. He leído que una trans, ya avanzada su transición, pudo reconocer que le encantaban los trenes de juguete, con lo que pudo ser más fiel a sí misma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otras trans dirán: “Me han gustado siempre las muñecas. Ahora tengo mi cuarto lleno de muñecas por eso”. Eso significa que serán menos ambiguas, más femeninas que yo. Pero ellas tienen derecho a ser como son y yo a ser como soy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También puede haber las que digan: “¡Pues a mí me han gustado siempre todas las cosas de niño, cochecitos, armas, balones, videojuegos muy guerreros! ¿Qué soy yo?”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo creo que el detonante de la transexualidad no está en la ambigüedad, ni en la masculinidad, ni en la feminidad, sino en el conflicto. Si la naturaleza de cada cual se vive sin conflicto, no habrá transexualidad. Si lo hay, relacionado de alguna manera con el género, habrá transexualidad, sea la persona masculina, femenina o ambigua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O sea, que yo a estas últimas que dicen que sus juguetes eran todos masculinos, les diría: “Tú eres trans”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y luego añadiría: “Y partes de un conflicto, como todas. Analízalo para ver a dónde te lleva y a dónde no te lleva”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y a mis queridos amigos, los transexuales masculinos, con su gusto por el anonimato, les diría: “Muchas veces, vosotros ni os lo preguntáis. Os gustaron siempre los juguetes de niño y rechazásteis con energía los de niñas. Luego os gustaron las compañeras de clase y luego deseásteis a las mujeres. En vosotros suelen estar las cosas más claras, porque la hiperandrogenia no engaña. El conflicto básico que vivisteis fue la contradicción entre lo que deseábais y lo que se suponía que debíais desear”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero puede haber personas, trans femeninas o trans masculinos, cuyos recuerdos con los juguetes sean distintos de los que pongo aquí. Si quieren hablar de ellos conmigo, aquí estoy. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5548274907915488138-4886344366716708777?l=transexologia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://transexologia.blogspot.com/feeds/4886344366716708777/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5548274907915488138&amp;postID=4886344366716708777&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5548274907915488138/posts/default/4886344366716708777'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5548274907915488138/posts/default/4886344366716708777'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://transexologia.blogspot.com/2008/01/test-de-los-reyes-magos.html' title='Test de los Reyes Magos'/><author><name>Kim Pérez</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/7005/1154/320/730741/Kim%20P%3F%3Frez.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5548274907915488138.post-5622280301156283360</id><published>2007-12-09T12:39:00.000-08:00</published><updated>2007-12-10T02:32:03.255-08:00</updated><title type='text'>Experiencia personal: Ida y vuelta de una transición</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;Publicado previamente en &lt;a href="http://carlaantonelli.com/"&gt;http://carlaantonelli.com/&lt;/a&gt; &lt;br /&gt;Texto ampliado&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hago este balance de mi transición a los dieciséis años de haberla empezado, por mí, porque necesito saber dónde estoy, pero también por quienes puedan reconocerse más o menos en mí. Desde luego, el titulo indica que ya no estoy de ida, sino de vuelta, aunque quiero explicarme y explicar hasta qué punto estoy de vuelta. En todo caso, la idea de la relativización de la transexualidad, por lo menos en mí, se me reafirma. No se trata de verme igual que una mujer, sino de verme como soy, aceptando mis elementos masculinos y mis elementos ambiguos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Perdonadme que haga el comentario hablando de mi experiencia, pero es que me parece que es necesario que se cuenten más experiencias y las teorías no se queden en el aire. Por otra parte, estoy segura de que habrá mucha gente que se reconocerá más o menos en lo que digo, de manera que ésta no es sólo mi historia, sino que puede ser parecida a la historia de otras personas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobre todo, para quienes están empezando el camino de ida, puede ser interesante leer lo que dice alguien que está de vuelta, a dónde he llegado y a dónde no, y lo que he aprendido por el camino. Pues adelante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo he tenido toda mi vida oscilaciones identitarias. Pero en 1991, ya no podía más y por eso empecé a dar los pasos que poco a poco me llevaron a hacer la transición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabía todo lo que no había en mí de femenino, pero esperaba que la condición de mujer estuviera en mí reprimida, y que según avanzara el cambio, se decantase también la feminidad en mi manera de ser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, el nombre lo elegí porque era ambiguo; me recordaba a la vez a Kim Novak, que me había fascinado en “Me enamoré de una bruja” y a Kim Philby, un espía doble de la Guerra Fría; me hubiera encantado ser espía; moverse sin que te vean.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empecé la transición en condiciones muy difíciles; creía que mi trabajo, que era la enseñanza, me impediría hacerlo públicamente. También veía obstáculos insuperables en mi estatura, en el tamaño de mis pies, en mi voz, en mis entradas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba dispuesta, de todos modos; había pasado tantos años de represión que cualquier paso era suficiente para mí. Empecé sin pedir mucho: siendo trans entre trans. Fue muy grande entrar en contacto con Transexualia. Aunque fuera con ropa masculina, poder hablar con Mónica, Jenny, Nancy, Miriam, Juana, Raquel, era muy suficiente para mí. Y que ellas me considerasen trans.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Presentarme en público como trans, aunque fuera en petit comité, tuvo una consecuencia inesperada: había tenido en mi juventud un amigo homosexual –por carta- que fue la vida para mí; y ahora me gustaron los homosexuales en general. Hasta entonces había tenido con ellos un sentimiento desengañado: “No soy como vosotros”. Pero ese verano de 1991 estuve en Cogam, en Madrid, y me presenté como transexual, es decir, diciendo en voz alta para ellos y para mí: “No soy homosexual”. Y establecer esa barrera de seguridad, fue suficiente como para que me diera cuenta de que eran un tipo de hombre distinto: tiernos entre sí, cariñosos, se saludaban con besos, se acariciaban los brazos, nada prepotentes, nada jactanciosos. Un modelo de hombre que no tenía los defectos que en mi niñez me habían echado atrás de los hombres. Pensé que me gustaban, sentimentalmente, y de que si hubiera tenido un amigo gay en mi niñez, quizá, por sentimentalismo –no por sexo- hubiera sido gay y no transexual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde entonces eso es tan fuerte que mi mejor amigo es gay, que me encanta estar con gays, que me echo a llorar leyendo novelas de amor gays y me ha encantado cuando he tenido la ocasión de besar a un gay o de sentir su mejilla pinchuda o suavemente barbuda o de que me acaricie el brazo. Y no hay sexo en nada de ello, nada más que sentimiento:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque los veo como si me viera a mí mismo, en mi adolescencia gentil, esbelta, triste y extraviada. Ellos también han estado estupefactos de descubrirse gays y con frecuencia se sintieron solos y luego marginados y ridiculizados. Sois como yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuento esto con detalle, porque ha sido fundamental para que a lo largo de estos años empezara a aceptar la especial masculinidad que hay en mí. Soy como vosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero de momento, preferí obviar este descubrimiento. Mi voluntad fundamental seguía siendo cambiar de género.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Encontré en 1993 a mi amiga Merche, que me fue importantísima, porque estuvo junto a mí. Gracias a ella, mi transición no fue a solas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero me seguía pareciendo que tenía que ser limitada. Empecé a hormonarme –bajo supervisión médica, desde luego- pero opté por la ropa unisex. Le llamaba así por ejemplo a los chándales. Poco a poco me decidí a completarla con collares, pendientes, maquillaje y cabellos cuidados –por Merche, que es peluquera- y teñidos. La imagen que me importaba era la que tenía ante mis ojos, pero no me cuidaba de la imagen a los ojos ajenos, lo que hubiera debido hacer, porque la idea, en sí, era buena pero mi imagen era torpe y rara –lo vi al hacerme unas fotos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya trabajaba así, vivía así, y mi trabajo se mantenía sin demasiados problemas gracias al respeto y el cariño de mis estudiantes. Por entonces, simplemente yo me estaba feminizando, con gran alegría y grandes esperanzas. Seguía tratando a muchas trans y era feliz entre ellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para mí, todo culminó el 5 de enero de 1995, cuando me operé. Había estado dispuesta incluso a operarme aunque nadie lo supiera, simplemente por mí, para que lo supiera yo. Hubiera sido también suficiente para mí; una isla de salvación en el negro océano de desesperación en el que había vivido durante decenios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De acuerdo con mi manera de ver las cosas seguí vistiendo ropa unisex, aun operada, casi dos años más, hasta que la evolución de las cosas sociales me convenció de que sería mejor dar un paso más, y lo di: en octubre de 1996 me puse falda para empezar el curso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya por entonces me maquillaba y pintaba todos los días, llevaba medias y ropa interior apropiada, usaba bolso, me puse una peluca para mejorar mi aspecto, formaba nuevos hábitos que se volvían naturales. Entraba decididamente en los aseos de señoras (hasta entonces, mis entradas habían sido furtivas, y deseando que nadie me viera), porque ahora eso era lo lógico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, la plena identidad como mujer no llegaba. Además, cada vez me interesaba menos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno –uno- de los resortes que habían empujado mi transición era la autoginefilia, la fascinación por la imagen de la mujer superpuesta sobre la propia, el erotismo del espejo. Había sido suficiente que la libido bajara por la hormonación para que la autoginefilia empezara a ceder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me habían fascinado los pechos y los sujetadores, hasta el punto de que mis fantasías se centraban en ellos; ya no; dejé de usar sujetadores, un latazo y ahora me fastidia tener pechos. Después, lentamente, a lo largo de años, dejó de interesarme el maquillaje, y dejé de maquillarme: desde entonces, la cara “lavá”. Hace poco, me he aburrido de los bolsos; salgo a la calle con la cartera en la mano; es más cómodo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otra parte, miro mi historia, y veo a un joven varón, alto, delgado, tímido, melancólico, sensible. Algo ahusado de silueta, manos de dedos largos, facciones suaves, expresión soñadora. Consciente de ser distinto desde los ocho o los nueve o los diez años y contento de ser como soy aunque con el sufrimiento de ver que diferencia significaba no integración. Lo veo ahora haciendo juego con tantos homosexuales que son como él aunque tambén se distingue de ellos en el deseo; no desea como ellos desean.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La experiencia de Cogam me ha hecho aceptar lo que soy. También veo que la transexualidad fue un recurso para no ahogarme, cuando pensaba que nadie me quería y que yo no era digno de amor: era demasiado torpe y tímido. Pero el amor es una verdadera necesidad para cualquier persona, un hambre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero también soñé en mi adolescencia ser un joven príncipe del que nadie sabía su condición y de pronto se revelaba y surgía la admiración de todos por él; o ser un niño, tan guapo como yo lo fui, a quien un viejo pescador hubiera querido como un padre y enseñado a ser grumete; proyectos que tenían en común que no requerían un cambio de género, pero que resultaban inviables. Ahora, cuando lo pienso, me doy cuenta de que en estos dos deseos- deseos de ser amado, a fin de cuentas- me figuraba siendo varón. Y eran dos a uno, en relación con el deseo de cambiar de sexo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sé que, si de alguna manera hubiera podido hacerlos realidad, si hubiera resultado que, por lo menos, fuera el nieto de un marqués o hubiera podido ser marino, gran parte de mi afectividad se hubiera lanzado por estos medios de ser admirado y querido de la manera que yo quería y quizá no hubiera sido tan importante cambiar de sexo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando veo todo esto, es como si apareciera ante mí la clave de mi transexualidad, como si descubriera su realidad, hecha de inseguridad, de necesidad de valoración y de aprecio, pero necesidad angustiosa, del recurso continuo a distintas posibilidades que me permitiesen resolver mis conflictos, ganar esa estimación ajena que no encontraba: y para eso, cambiar de sexo, o ser un príncipe, o ser un grumete. Y de estas tres posibilidades, cuya fuerza es simbólica, la única que resultó posible, por raro que parezca, la única que podía calmar mi angustia en la práctica era cambiar de sexo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Angustia, inseguridad. Era un niño, un adolescente sensible, introvertido, distinto de los demás, pero no femenino. Y la sensación de ser distinto intensificada por la falta de aprecio hacia mi manera de ser que era lo que encontraba. Rechazado, tampoco podía querer, ni admirar, ni sentirme uno más. Sólo rechazaba. Rechacé la imagen de varón, sólo me quedaba la imagen de la mujer. Y su fascinación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta que la convivencia con los homosexuales me hizo ver que hay una manera de ser varón que me gusta. Y más cuando descubrí que los muchachos a quienes he admirado y querido eran o son precisamente la imagen de lo que yo hubiera querido ser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por fin veo que está formándoseme una identidad estable que es a la vez masculina y ambigua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me gusta ser masculino y ambiguo, porque es ser como soy. Para entenderme, tengo que decir que es muy importante la parte de ambiguo, casi tanto como la de masculino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ser ambiguo para mí significa tener algunas cualidades como la sensibilidad, hasta la melancolía, la vulnerabilidad, la comprensión por encima de todo, la delicadeza, el temperamento de artista, cosas que también pueden ser propias de muchos hombres pero que en general se dan entre los menos androgénicos. Y yo soy sin duda hipoandrogénico. Haber sido lector, soñador, llorica, tímido, cobarde, en mi niñez, y no deportista, realista, descarado, audaz, valiente, es uno de los resultados normales de la hipoandrogenia. Ésta es una de las claves de mi realidad y bien visto, me gusta y me enorgullezco de ser así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos de los matices de mi hipoandrogenia tocan como es natural lo biológico. Soy básicamente heterosexual, en el sentido de que me agradan espontáneamente las mujeres, que las miro con agrado, es la palabra, pero mi heterosexualidad es difusa. Cada vez que he intentado centrarme en ese agrado, que me guste una mujer concreta, he sentido poderosas resistencias. Inmediatamente le encuentro defectos insuperables. Tampoco tengo ni siquiera sentimientos por la mujer tan fuertes como el compañerismo, la emoción y la ternura que siento por los homosexuales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tampoco siento la pulsión de la sexualidad activa. Tuve que leer una vez, por casualidad, los impulsos que sienten los hombres, para enterarme, no sin extrañeza y poco interés por ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso explica que la salida de mi sexualidad haya sido la autoginefilia, una reacción de muchas personas transexuales, no de todas (autós = sí mismo; giné = mujer; filia = amor; amor a la mujer en sí mismo) en la que el interés por la mujer, en general, se vuelve sobre la imagen de la mujer en sí mismo, la imagen de la mujer en el espejo. Pero ahora, como digo, hasta la autoginefilia ha volado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizá –pero sólo quizás- mi hipoandrogenia explique que lo único que permanece bastante estable después de estos años, en mi caso, sea el desagrado por los genitales masculinos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me imagino como si estuvieran de nuevo en mi cuerpo y me desagradan; me agrada más estar como estoy, francamente, tocar con mi mano esa región y ver que no hay nada; me tranquiliza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El desagrado es físico y simbólico; no me agrada imaginar su forma; y tampoco me gusta lo que representan, que imagino únicamente como poder y temor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, para precisar más mis sentimientos, en esta hora de recapitulación, tengo que decir que mis genitales me parecían algo sencillo, tierno y natural en mi infancia; desde luego, imaginaba entonces que sólo servian para hacer pis, una necesidad menor; es decir, que mis sentimientos negativos no son absolutos; incluso pienso que empezaron después de la operación de fimosis que tuve que hacerme con unos nueve o diez años, cuando al descapullarse, el resultado me pareció brutal y feo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego, en la pubertad, llegó el trauma ante su funcionalidad y sobre todo ante el hecho de que ésta me igualara con la sexualidad naciente de mis compañeros, que empezó antes que la mía -era un año menor- y que no comprendía y rechazaba con vehemencia. Entonces comenzó la obsesión y el no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero ahora puedo reconocer que es verdad que, para alguien que no esté traumatizado, los genitales masculinos pueden representar algo tan dulce como el caño por el que pasa la vida; o la seguridad de sus familiares; o la firme bondad. Hay hombres que son buenos y amables; la mayoría; son paternales, llegado el momento; imaginarlos como padres, como buenos padres, es lo más justo que se puede decir de ellos; quizá yo podría reeducarme para pensar eso, incluso para haberlo pensado de mí cuando estaba a tiempo; quizá ese sentimiento y esa esperanza –ser un día como mi padre o como mi abuelo- me hubiera compensado suavemente, gradualmente, de mis sentimientos de rechazo, me hubiera hecho sentir cierta ternura por mi cuerpo tal como era, en su integridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podría haber aprendido a ser hombre plenamente, a lo mejor, a perdonar a mi cuerpo por ser como era. No lo sé; eso queda ya dentro de lo futurible. Pero, incluso estando como estoy, estoy aprendiendo esa manera de ser masculina, delicada y amable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero también es verdad que esto es sólo quizás y que quizás yo no hubiera sido capaz nunca de esa virilidad, por tierna y amable que fuere, puede ser verdad que si no he tenido una esposa y unos hijos es porque no podía tenerlos y también puede ser verdad que mi mente hipandrogénica prefiriese el vacío como expresión de su realidad, mejor que unos genitales cuya funcionalidad en el fondo no entiende y sólo con esfuerzo podría entender y aceptar como propios. No lo sé, es dudoso, pero, por lo poco que hoy sabemos, puede ser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso, dentro de mi manera de pensar y de sentir, el estar emasculado –que es la palabra técnica que representa lo esencial de mi estado- es de hecho hoy por hoy una manera de expresar la parte sensitiva, vulnerable y frágil en la que tanto me reconozco y tanto me define a mis ojos y quiero que se vea en mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Un hombre emasculado por su voluntad”, podría ser en todo caso una de las descripciones actualizadas de mí, que no deja de contener un elemento dramático que responde a largas y penosas realidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que pasa es que en todo caso necesitaba que eso se percibiera, que lo supieran todo, no sólo los que estuvieran al corriente, como en general los hombres que están contentos de serlo o no tienen problema con serlo lo manifiestan con sólo su manera de vestir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso me resisto a ponerme de nuevo pantalones, ni siquiera pantalones de mujer, porque con mi complexión corporal, con sólo ponerme un pantalón paso a parecer simplemente un hombre, un hombre como otro cualquiera, y yo quisiera que todos viesen, nada más verme, mi especificidad y mi singularidad; quiero que me vean como soy y como me siento, un hombre ambiguo, que necesita que todos entiendan esta segunda palabra con todo su significado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso mismo no puedo entrar en un aseo de hombres, primero, porque sólo imaginarlo despierta todas mis fobias (aunque supongo que con tenacidad podría reeducarlas, comprendiendo a los hombres como deben y pueden ser y no como son muchos de ellos), pero segundo, porque entrar o salir por esa puerta no afirma mis matices, tan importantes, que aun en un mundo de hombres perfectos yo quisiera afirmar, porque son los míos. En este apartado, la solución, para mí, estaría en los “aseos neutrales” que ahora se están ensayando en los Estados Unidos para quien quiera usarlos, a condición desde luego de que fueran voluntarios y no obligatorios. ¡Entrar por una puerta por la que también entrasen gays, camioneras y drag queens! Para mí, perfecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque veo que poco a poco mi identidad masculina parece consolidarse y aceptar lo que hace pocas semanas parecía inaceptable. Puedo verme con orgullo semejante a los muchachos a los que he querido, a Walter, a Philippe, a Jorge. Entonces, mi genitalidad (de antes), mi masculinidad me parecen naturales y aceptables porque me hacen compañero de estos varones que quiero y admiro. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puedo comprender ahora que aquella imagen que me fascinó, la del muchacho ambiguo, sensual y delicadísimo, vestido de negro, al que vi un momento en el Café Flore de París, me atrajo intensamente porque era la imagen idealizada de mí mismo, de mi ambigüedad. No me atrajo por diferente, sino por semejante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me tengo que preguntar entonces qué queda de mi transexualidad o del deseo de transición de género, más ampliamente. Queda la necesidad de afirmarme como ambiguo. Lo puedo hacer, simbólicamente, incluso mediante el recuerdo de mis años de expresión transexual, mediante formas que me acercan a los rompegéneros que he visto, a aquel que iba por Londres con vestido de zíngara y barba de ocho días o aquel transformista de un documental que paseaba por un paseo marítimo, antes de su actuación, con su niño tomado de la mano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este sntido, llevar falda, es para mí sólo un acto simbólico, una forma de expresión, que me da además un margen de seguridad, un refugio, un asilo, una tranquilidad. Ya no quiere significar que yo sea una mujer, sino sólo que necesito o me viene bien usar en público prendas de mujer. ¿Es provocador? Sí, lo es, pero si no hubiera provocación no se transformarían las actitudes sociales. Y ahora yo quiero llamar la atención sobre el hecho de que algunos varones somos ambiguos y conscientes y decididos a serlo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si para demostrarlo fuera posible no ponerse falda, yo no me la pondría. Si consiguiera que todos vieran en mí lo que yo veo por dentro. Por otra parte, no me identifico ya con las mujeres deslumbrantes y jóvenes, que no me deslumbran,`pero me encuentro cerca de las que son de mi edad, cariñosas, cordiales, acogedoras, habladoras, sobre todo me encuentro parecida a las solteronas, porque muchas, cuando han abandonado la voluntad de seducción, son un poco asexuales, de manera que no me disgusta que me cuenten entre ellas. Un cabello gris y recogido, una ropa gris y sin forma, una vida casera y solitaria, una proyección emocional en las plantas que riegan, una evasión intelectual en la pintura, o la literatura, una manera de ser cariñosa y acogedora con todos. "Tía Kim".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En resumen de los resúmenes, ahora posiblemente me gustaría usar pantalones –me imagino con gusto esos actuales de faena o de campaña, llenos de bolsillos a lo largo de todo el pernil-, que además son ropa unisex, sobre todo si en mí parecieran unisex; pero no lo parecen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso me pongo falda y me dejo el pelo lo más largo y rizado que puedo, porque es la única manera de que todos vean lo que hay en mí, mi ambigüedad, mi hipoandrogenia, lo que miro con ternura porque es lo mío, de que les guste y hasta de que se sientan un poco protectores conmigo, lo que necesito, lo que me encanta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo menos, con mi aspecto actual, el cabello natural, rizado y blanco con grandes entradas, un jersey o una chaqueta vaquera, un gran chaquetón medio militar en invierno y la falda, que suele ser recta, también medio militar, los que me ven pueden decirse: “Un hombre vestido de mujer”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay que recordar que quienes hablan así lo dicen por las apariencias (en este caso, mi estatura, voz, entradas, etcétera) y que muchas veces las apariencias engañan, pero en este caso, en mi caso, corresponden a la realidad, aunque no a toda la realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque sea duro, tengo que decirlo. Soy un varón ambiguo que necesita expresar lo que es, en los dos sentidos. Soy un travesti, palabra ambigua que también amo, y que despierta todos mis recuerdos y mi ternura, género indefinido o poco definido. En el matiz de las dos cosas que quiero expresar, que es mi vida, está mi orgullo, porque es lo que corresponde a mi manera de ser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Necesito unos símbolos que expresen mi ambigüedad, eso es todo. Amo mi ambigüedad, tiene mucho sentido para mí, y necesito que se vea y se sepa. He necesitado operarme, pero eso no afecta al fondo de mi ser. He aceptado ciertas formas de la feminidad, pero no todas, como lo hacen las drags y a veces los homosexuales o algunos homosexuales, desplegando su pluma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta ahí llego yo, hasta aquí puedo hablar por lo que sé dentro de mí. Desde fuera, sé que hay transexuales que se sienten del todo mujeres y nada más que mujeres, que se han identificado en su niñez con las mujeres, encontrado iguales a ellas, reconocido como ellas, que necesitan hacer vida de mujeres; no hablo por ellas, como es natural, hablo por mí. Y me gusta ser como soy. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5548274907915488138-5622280301156283360?l=transexologia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://transexologia.blogspot.com/feeds/5622280301156283360/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5548274907915488138&amp;postID=5622280301156283360&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5548274907915488138/posts/default/5622280301156283360'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5548274907915488138/posts/default/5622280301156283360'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://transexologia.blogspot.com/2007/12/experiencia-personal-ida-y-vuelta-de.html' title='Experiencia personal: Ida y vuelta de una transición'/><author><name>Kim Pérez</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/7005/1154/320/730741/Kim%20P%3F%3Frez.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5548274907915488138.post-4318658754721542275</id><published>2007-11-13T08:26:00.000-08:00</published><updated>2007-11-13T10:01:29.335-08:00</updated><title type='text'>El conflicto puede ser la base de la disforia</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La razón por la que muchas personas que luego serán transexuales empiezan por decir que no a su sexo físico hay que ponerla en un conflicto fuerte y duradero sufrido en su niñez o preadolescencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchas veces, las dificultades vienen de cierta androginia (hipoandrogenia en varones, hiperandrogenia en mujeres) que impide que los demás lo acepten plenamente como uno de los suyos y que el niño pueda aceptarse como parte de quienes le resultan diferentes (y hostiles); pero la androginia no es la única explicación posible; los problemas también pueden venir de otras causas, como los malos tratos por parte de un padre agresivo o por los compañeros hasta producir una indefensión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En particular creo que los conflictos más fuertes vienen de no encontrar suficiente amor o aceptación en el medio en que se vive; padre lejano, compañeros hostiles que se ceban en el menos agresivo; de aquí viene una inseguridad básica, baja autoestima y la correspondiente necesidad de ser querido, aceptado y valorado; necesidad que puede quedar frustrada durante años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La situación de conflicto persistente significa una gran angustia, en una edad en que no se puede ni identificar ni expresar exactamente lo que se siente, al niño no le queda más recurso que su imaginación para evadirse de él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las construcciones de la imaginación son libres, verdaderas creaciones comparables a los sueños o a la dramaturgia: la amenaza real de una paliza puede inspirar una fantasía de sumisión en la que se reequilibran las relaciones humanas de una manera menos angustiosa; por otra parte, la falta de afecto masculina puede generar el deseo de ser mujer para verse querida y admirada; la baja autoestima puede compensarse con un deseo de ser un príncipe. Estos ejemplos, reales, muestran que la solución imaginada no siempre tiene que ver con el género, pero a veces se escogen los símbolos en el sistema sexogénero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la medida en que estas soluciones tienden a superar un conflicto angustioso, se las puede considerar reacciones adaptativas. Algunas pueden resultar practicables y otras impracticables, pero unas y otras revelan la actividad psíquica de la mente tratando de hallar respuestas a situaciones insoportables y en este sentido resultan naturales y sanas, de por sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque sus contenidos puedan ser unos más realistas que otros y el cambio de sexo resulte de los menos realistas en principio, hay que recordar que lo más realista y urgente es encontrar una solución a un conflicto que atenaza a un niño o adolescente, que se ve hostigado incomprensiblemente, aislado sin saber a quién recurrir y que tiene que encontrar algo que le permita salir adelante; aunque sea un sueño con el que tranquilizarse en la soledad de su pupitre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La imagen de la mujer en el espejo, al travestirse, le fascinará y le hará creer que esta fantasía se puede convertir en realidad. La fuerza de la imagen, su atractivo, su fascinación, harán que muchas veces ésta sea la respuesta que se asiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reconozco que esta interpretación del proceso, si es así, es desmistificadora, pero no me ha ahogado; lo que desmistifica es la interpretación de toda la transexualidad como mujer en un cuerpo de varón o varón en un cuerpo de mujer; puede ser que haya personas que sean así, pero yo estoy hablando de otra experiencia. Se trataria en estos otros casos de reacciones que toman el lenguaje del género con fines de defensa y que pueden darse en la misma persona entre otras que no usan el lenguaje del género y que tienen el mismo fin; el éxito final de unas u otras dependerá de su capacidad defensiva y para alcanzar una autoestima suficiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si el conflicto resulta temporal, la reacción también será efímera; si el conflicto es persistente, la reacción puede asentarse y llegar a formar una parte de la personalidad. No creo, como los psicoanalistas, que baste con entender este complejo proceso y comprobar que sus causas ya se han desvanecido, para que quede solucionado. A mi entender, la reacción transexual, cuando es ya parte de la personalidad, es una solución compleja a una compleja red de heridas, por lo que no puede prescindirse de ella sin arriesgar que todas se abran.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero sí se puede relativizar esta reacción, sin entenderla como expresión de la más profunda verdad interior, sino sólo como un recurso que tuvo una utilidad determinada y que, andando el tiempo, puede verse con cierto distanciamiento y abrir el paso así a una comprensión más profunda de sí, a la que no habrá que tener miedo, porque la verdad es siempre apaciguadora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puede emerger el varón infantil, que se sintió y vivió en los primeros años, a la vez que se reconoce a veces la realidad de su androginia, o hipoandrogenia, en su justa medida; ni en más ni en menos; puede nacer el recuerdo y la compasión propia por todo lo sufrido; la conciencia de la disforia real y la evidencia de su permanencia, del horror por ser contado entre los varones más estereotípicos. "Varón hipoandrogénico disfórico...", puede ser la descripción que lentamente se vaya alumbrando de sí mismo, en una visión que arrastra la melancolía por lo sufrido, pero que permite relativizar los propios sentimientos y crear nuevas maneras de expresarlos, dejando incluso a un lado la secuencia triádica psicólogo-endocrino-cirujano, que hasta ahora parece la única opción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5548274907915488138-4318658754721542275?l=transexologia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://transexologia.blogspot.com/feeds/4318658754721542275/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5548274907915488138&amp;postID=4318658754721542275&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5548274907915488138/posts/default/4318658754721542275'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5548274907915488138/posts/default/4318658754721542275'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://transexologia.blogspot.com/2007/11/el-conflicto-puede-ser-la-base-de-la.html' title='El conflicto puede ser la base de la disforia'/><author><name>Kim Pérez</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/7005/1154/320/730741/Kim%20P%3F%3Frez.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5548274907915488138.post-8332982044938949781</id><published>2007-10-07T22:12:00.000-07:00</published><updated>2007-10-07T23:15:05.200-07:00</updated><title type='text'>Nueva redacción de "Filosofía de la transexualidad"</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puede parecer excesivo plantear la filosofía que se va a seguir en un sencillo manual, pero precisamente por ser manual, este libro tiene un carácter práctico, y todo lo práctico requiere una filosofía que lo sostenga y lo vea convertido en una ética. Muchas veces esas filosofías son implícitas, por sabidas, o por ser las dominantes en un momento, pero la cuestión de la transexualidad es tan audaz que requiere que se explicite la filosofía que sigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los humanos nacemos sujetos a dos clases de leyes que están más allá de las humanas: las verdaderamente morales y las naturales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las verdaderamente morales son pocas, pero obligan íntimamente a cualquiera: por ejemplo, la vida humana debe ser racional, porque somos racionales; o los humanos debemos vivir libres, porque somos libres. (Está claro que hay pretendidas leyes morales que son irracionales y por tanto no deben ser respetadas)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las naturales nos sujetan, pero no nos obligan. De hecho, la historia humana es un continuo ejercicio de soberanía sobre las leyes naturales, hasta el punto de que se puede enunciar una ley moral que es la de que la coducta humana debe sobreponerse libremente a la naturaleza, respetando la racionalidad y la responsabilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo hacemos, por ejemplo, al curar las enfermedades, hechos naturales que nos sujetan y de los que debemos liberarnos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo que ser más explícita, por sus consecuencias morales sobre nosotros, al criticar la filosofía escolástica que la Iglesia Católica ha hecho cuasi oficial. En esta filosofía, el término "ley natural" que yo entiendo como "ley racional" significa "respeto a las leyes de la naturaleza", a la que se diviniza entendiéndola como manifestación visible de la voluntad de Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero si fuera así, la naturaleza sería moralmente intocable y el hombre no debería transformarla ni en un ápice para atender a sus necesidades, como ha venido haciendo a lo largo de toda su historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tampoco se entenderían las multiformes calamidades naturales, ajenas al hombre, o a la voluntad humana, que contradicen el orden natural al perturbarlo o destruirlo. Si es voluntad de Dios que exista, ¿debe entenderse que la voluntad de Dios lo contradiga y que por tanto Dios se contradice continuamnte a sí mismo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace falta también constatar que el respeto moral a la ley natural sería el respeto a un orden hecho de colmillos, garras y cuernos que, cuando se ha querido respetar tal cual, ha conducido lógicamente a una moral del poder y la imposición, próxima a Nietzsche y a us peores derivaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No; los hechos naturales son sólo hechos, no prescripciones morales. No hay una moral de la natura y la contra natura. La única moral es la de que existe la razón, que tenemos uso de razón, y que debemos usarla para atender racionalmente a nuestras necesidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si una persona es homosexual, eso no es bueno ni malo; es. Pasa lo mismo si es disfórica. Ante los hechos, el ser humano debe actuar racionalmente para ponerlos a su servicio. Si la homosexualidad o la disforia fueran reversibles, probablemente muchos elegirían su reversión, dadas las dificultades o imposiblidades que tenemos que sufrir en otros hechos tan sensibles como la procreación, por ejemplo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero si no son reversibles, hace falta aceptarlas como hechos y ponerlas en lo posible al servicio de los seres humanos que somos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque hay otra dimensión: los homosexuales a menudo se sienten orgullosos de su manera de sentir y de amar y las personas disfóricas de su identidad, hasta el punto, por nuestra parte al menos, de afirmar la paradoja de que "si volviera a nacer querría ser transexual", y no hombre ni mujer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto se debe a la conciencia de la singularidad de nuestra experiencia, que es la de la transición y al orgullo del desafío a los convencionalismos y a los límites que otros creen que son propios de la condición humana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso equivale a afirmar que la condición humana no tiene límites naturales, pero sí limites morales, que sin embargo son enaltecedores, puesto que a lo que nos obligan precisamente es a superar nuestras condiciones y limitaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese sentido, la transexualidad es un ejercicio de soberanía razonada sobre la naturaleza en un terreno que los no transexuales tienden a creer irreversible, una limitación natural que convierten en fundamental y por tanto no sólo es buena sino que es excelente como emblema de la condición humana que es dominio sobre la naturaleza y ejercicio racional de este dominio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las personas transexuales somos socialmente un ejemplo límite de soberanía sobre un hecho natural que todas las demás creen indiscutible porque se acomodan bien a él, que es la sexuación. Nosotros situamos la sexuación como uno más de los hechos naturales que pueden ser transformados racional y responsablemente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hay que preocuparse por las consecuencias naturales del hecho transexual. La inmnsa mayoría de las personas no son disfóricas y prefieren con naturalidad seguir en su sexo de nacimiento. Pero si alguna persona es disfórica, está señalando a las demás los límites del sistema sexogénero y las demás deben respetar que ella esté fuera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por tanto, no es que pretendamos que todos sean transexuales, pero sí ejercemos, antes de todo reconocimiento público, el derecho a serlo, que es racional cuando se dan determinadas condiciones de hecho. En cuanto a nuestra responsabilidad, la ejercemos mediante la apelación a la racionalidad de nuestra conducta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Terminaré exponiendo que este criterio es precisamente el del Génesis. Los humanos tenemos el derecho de comer de todos los árboles y sólo una obligación: no comer del árbol del bien y del mal, o no pretender decidir por nosotros mismos lo que está bien y lo que está mal. Por ejemplo, no podemos decretar sobre la racionalidad que sea mala. Tampoco podemos decidir que la libertad sea mala y la falta de libertad sea buena. Todo eso nos haría "como dioses" y no soms dioses.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero se nos ha entregado la soberanía sobre toda la naturaleza y eso es parte de lo que está bien para nosotros. Y con esta soberanía limitada por el bien y el mal, la responsabilidad moral sobre lo que hagamos con ella. Y la sexuación, como la vegetación, o los planetas, no son realidades divinas, sobrehumanas, sino naturales, sometidas a la racionalidad humana. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5548274907915488138-8332982044938949781?l=transexologia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://transexologia.blogspot.com/feeds/8332982044938949781/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5548274907915488138&amp;postID=8332982044938949781&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5548274907915488138/posts/default/8332982044938949781'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5548274907915488138/posts/default/8332982044938949781'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://transexologia.blogspot.com/2007/10/nueva-redaccin-de-filosofa-de-la.html' title='Nueva redacción de &quot;Filosofía de la transexualidad&quot;'/><author><name>Kim Pérez</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/7005/1154/320/730741/Kim%20P%3F%3Frez.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5548274907915488138.post-6226548731065373775</id><published>2007-10-01T09:48:00.000-07:00</published><updated>2007-10-01T11:16:47.509-07:00</updated><title type='text'>Cortocircuito o parafilia</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Añado al Manual este texto, resumido, en lenguaje más técnico, del que hoy he publicado en &lt;a href="http://carlaantonelli.com/"&gt;http://carlaantonelli.com/&lt;/a&gt; &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el proceso de la transexualidad disfórica en personas XY de orientación ginéfila se produce lo que se puede llamar un cortocircuito de la libido que requiere una comprensión de su dinámica que puede resultar subjetivamente muy desconcertante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puede describirse como sigue: la persona disfórica encuentra un vacío o debilitamiento de su identidad de género que, desde su adolescencia, se compensa mediante lo que se ha llamado una “imagen de la mujer en el espejo”, de gran fuerza libidinal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Primero se forma mediante las imágenes objetivas de las mujeres que pueden resultarle atractivas, que producen la transformación del deseo en envidia, hasta que la persona disfórica llega hasta el espejo, en el que, al transvestirse, una imagen de mujer se superpone sobre la suya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese momento, se produce el cortocircuito, al volverse la libido sobre el propio sujeto de la libido, oculto bajo la nueva imagen, la cual cumple dos funciones: proponer una posible identidad y estimular la libido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Disforia se ha unido a eros y juntos alcanzan una gran potencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Parafilia)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese momento, el placer repentino del descubrimiento lleva a la excitación y a la repetición del estímulo, que acaba consolidando la respuesta como parafilia (solución simbólica a un problema real, que es placentera por ser una solución, pero debe repetirse porque es sólo simbólica).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puede haber también una conciencia más o menos clara de la precariedad de la solución parafílica, en forma de rechazo de la excitación, que se ´puede ver correctamente como un automatismo masculino y por eso mismo rechazable, pero a cuya presión como solución momentánea resulta muy difícil resistir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso, la reacción parafílica produce una y otra vez agotamiento, vergüenza y tristeza. Pero se ha descubierto un canal que conduce también al placer y al consuelo. La imagen de la mujer en el espejo se vuelve necesaria y casi consustancial con la misma persona disfórica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(El fin de la parafilia)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En caso de que la disforia lleve al tratamiento endocrinológico o a la cirugía de reasignación genital, la correlativa bajada de andrógenos produce una disminución de la libido que disuelve el proceso parafílico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desaparece entonces gradualmente la potencia de la imagen de la mujer en el espejo y de su eficacia protésica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al faltar también ese poderoso estímulo, puede ser que la persona disfórica se sienta en ese momento, y después de haber tomado decisiones muy radicales, entristecida y hasta carente de identidad de nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ésta es la situación que hace necesario el conocimiento de la dinámica de la parafilia. La salida de la situación puede estar sólo en el conocimiento del proceso disfórico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Después de la parafilia)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La parafilia surgió al superponerse dos elementos: la disforia y el eros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La disforia fue el fundamental, la causa básica y estable de todo el proceso. La fascinación por la imagen de la mujer en el espejo fue coyuntural y añadida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puede establecerse entonces una identidad como persona disfórica que resulta profundamente verdadera aunque tenga que afrontar la debilidad de la escasez de modelos objetivos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para conseguir estabilizar estos modelos, conviene en primer lugar excluir todos los asociados con la parafilia (mujer joven y bella) tomando conciencia de otros que pueden ser más profundos y eficaces, relacionados con otras clases de feminidad o bien con la ambigüedad intersexual. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5548274907915488138-6226548731065373775?l=transexologia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://transexologia.blogspot.com/feeds/6226548731065373775/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5548274907915488138&amp;postID=6226548731065373775&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5548274907915488138/posts/default/6226548731065373775'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5548274907915488138/posts/default/6226548731065373775'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://transexologia.blogspot.com/2007/10/cortocircuito-o-parafilia.html' title='Cortocircuito o parafilia'/><author><name>Kim Pérez</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/7005/1154/320/730741/Kim%20P%3F%3Frez.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5548274907915488138.post-2802034607183693262</id><published>2007-09-26T09:20:00.000-07:00</published><updated>2007-09-26T09:35:25.345-07:00</updated><title type='text'>Conceptos de "purga" y "negación"</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Purga&lt;/strong&gt;. Período breve de negación compulsiva que sigue a la afirmación, también compulsiva, en el ciclo disfórico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Negación&lt;/strong&gt;. Actitud duradera, frecuente en la transexualidad no compulsiva, en la que se las personas XY con identificación primaria cruzada intentan superar el proceso transexual mediante una actitud hipermasculina. Se  diferencia de la purga en su larga duración, usualmente de años.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5548274907915488138-2802034607183693262?l=transexologia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://transexologia.blogspot.com/feeds/2802034607183693262/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5548274907915488138&amp;postID=2802034607183693262&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5548274907915488138/posts/default/2802034607183693262'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5548274907915488138/posts/default/2802034607183693262'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://transexologia.blogspot.com/2007/09/conceptos-de-purga-y-negacin.html' title='Conceptos de &quot;purga&quot; y &quot;negación&quot;'/><author><name>Kim Pérez</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/7005/1154/320/730741/Kim%20P%3F%3Frez.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5548274907915488138.post-1071623736878859373</id><published>2007-09-26T09:16:00.000-07:00</published><updated>2007-09-26T09:19:51.889-07:00</updated><title type='text'>Transexualidad en personas XY no disfóricas</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno. Empieza por una identificación cruzada con la madre en la primera infancia (antes de los tres años) Por su carácter primario es muy estable y no va unida a disforia alguna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos. Al llegar a la adolescencia, es frecuente que esa identificación se considere una niñería y se entre en una fase de negación en la que se puede seguir un estereotipo hipermasculino, por decisión reflexiva y no compulsiva: barba, gimnasio, relaciones sexuales con mujeres, incluso matrimonio e hijos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tres. La identificación cruzada primaria subsiste bajo la apariencia hipermasculina incluso muy reprimida, por lo que puede emerger en cualquier crisis intensa (conyugal, económica, cansancio por estrés, etcétera) El impacto emotivo del resurgimiento de la identidad cruzada puede ser muy intenso, pero se resolverá reflexivamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5548274907915488138-1071623736878859373?l=transexologia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://transexologia.blogspot.com/feeds/1071623736878859373/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5548274907915488138&amp;postID=1071623736878859373&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5548274907915488138/posts/default/1071623736878859373'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5548274907915488138/posts/default/1071623736878859373'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://transexologia.blogspot.com/2007/09/transexualidad-en-personas-xy-no.html' title='Transexualidad en personas XY no disfóricas'/><author><name>Kim Pérez</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/7005/1154/320/730741/Kim%20P%3F%3Frez.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5548274907915488138.post-7247665140796429097</id><published>2007-09-20T07:26:00.000-07:00</published><updated>2007-09-20T07:30:30.328-07:00</updated><title type='text'>Transexualidad en personas XY disfóricas</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Acabo de añadir al Manual el siguiente texto:&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno. Empieza por dificultades definidas para formar la homoafectividad, que es básicamente una memoria (las causas pueden ser la lejanía afectiva del progenitor del mismo sexo, problemas con los pares en la niñez y preadolescencia) Se impide por tanto la formación de una identidad lineal sólida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Anotaré que una carencia en la formación no es una patología y sin embargo tiene efectos en la estructura de la personalidad)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos. En ausencia de memoria homoafectiva, la confrontación con el propio sexo sólo produce disgusto o disforia. Este estado debe considerarse una desadaptación bastante dolorosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tres. Como respuesta a la desadaptación disfórica, se produce una búsqueda de identidad. El impulso sexual (al que no afecta la disforia) produce una preferencia por la imagen de la mujer como modelo. Se define el proceso transexual, que tiene un valor de adaptación o reequilibrio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Pero no hay una correlación objetiva total-anatómica, hormonal, pulsional- entre la persona transexual y el modelo elegido, por lo que en esta identificación, aunque básicamente estabilizadora, hay factores de inestabilidad que sólo pueden ser compensados por el entendimiento de sí como persona XY transexual)&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5548274907915488138-7247665140796429097?l=transexologia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://transexologia.blogspot.com/feeds/7247665140796429097/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5548274907915488138&amp;postID=7247665140796429097&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5548274907915488138/posts/default/7247665140796429097'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5548274907915488138/posts/default/7247665140796429097'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://transexologia.blogspot.com/2007/09/transexualidad-en-personas-xy-disfricas.html' title='Transexualidad en personas XY disfóricas'/><author><name>Kim Pérez</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/7005/1154/320/730741/Kim%20P%3F%3Frez.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5548274907915488138.post-3861709808175744073</id><published>2007-09-19T01:07:00.000-07:00</published><updated>2007-10-07T22:12:27.275-07:00</updated><title type='text'>Filosofía de la transexualidad</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;He añadido al Manual el siguiente texto:&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puede parecer excesivo plantear la filosofía de un sencillo manual, pero precisamente por ser manual, este libro tiene un carácter práctico, y todo lo práctico requiere una filosofía que lo sostenga. Muchas veces esas filosofías son implícitas, por sabidas, pero la cuestión de la transexualidad es tan audaz que requiere que se explicite la filosofía que sigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los humanos nacemos sujetos a dos clases de leyes que están más allá de las humanas: las verdaderamente morales y las naturales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las verdaderamente morales son pocas, pero obligan íntimamente a cualquiera: por ejemplo, la vida humana debe ser racional, porque somos racionales; o los humanos debemos vivir libres, porque somos libres. (Está claro que hay pretendidas leyes morales que son irracionales y por tanto no deben ser respetadas)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las naturales nos sujetan, pero no nos obligan. De hecho, la historia humana es un continuo ejercicio de soberanía sobre las leyes naturales, hasta el punto de que se puede enunciar una ley moral que es la de que la coducta humana debe sobreponerse libremente a la naturaleza, respetando la racionalidad y la responsabilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo hacemos, por ejemplo, al curar las enfermedades, hechos naturales que nos sujetan y de los que debemos liberarnos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La transexualidad es un ejercicio de soberanía razonada sobre la naturaleza y en este sentido no sólo es buena sino que es excelente. Las personas transexuales somos socialmente un ejemplo límite de soberanía sobre un hecho natural que todas las demás creen indiscutible porque se acomodan bien a él, que es la sexuación. Nosotros situamos la sexuación como uno más de los hechos naturales que pueden ser transformados racional y responsablemente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No pretendemos que todos sean transexuales, pero sí ejercemos, antes de todo reconocimiento público, el derecho a serlo, que es racional cuando se dan determinadas condiciones de hecho. En cuanto a nuestra responsailidad, la ejercemos mediante la apelación a la racionalidad de nuestra conducta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Terminaré exponiendo que este criterio es precisamente el del Génesis. Los humanos tenemos sólo una obligación: no comer del árbol del bien y del mal, o no pretender decidir por sí mismos el bien y el mal. No podemos decretar sobre la racionalidad o la libertad que sean malas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero se nos ha entregado la soberanía sobre toda la naturaleza. Y con ella, la responsabilidad moral sobre lo que hagamos con ella. Y la sexuación, como la vegetación, o los planetas, no son realidades divinas, sobrehumanas, sino naturales, sometidas a la racionalidad humana.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5548274907915488138-3861709808175744073?l=transexologia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://transexologia.blogspot.com/feeds/3861709808175744073/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5548274907915488138&amp;postID=3861709808175744073&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5548274907915488138/posts/default/3861709808175744073'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5548274907915488138/posts/default/3861709808175744073'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://transexologia.blogspot.com/2007/09/filosofa-de-la-transexualidad.html' title='Filosofía de la transexualidad'/><author><name>Kim Pérez</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/7005/1154/320/730741/Kim%20P%3F%3Frez.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5548274907915488138.post-9092501462982467943</id><published>2007-09-11T06:06:00.000-07:00</published><updated>2007-10-01T11:25:24.018-07:00</updated><title type='text'>Elaboración de un Manual de Transexología</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Por Kim Pérez&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CONSIDERACIONES GENERALES&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Transexología es la ciencia de los hechos de transición en el sistema de la sexuación (transvestistas, transgeneristas y transexuales o transgenitalistas)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para ser una ciencia, debe contar con una unidad de método que le permita describir con precisión los hechos, explicarlos por sus causas y hacer predicciones sobre ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La unidad de método la consigue al situarse en una línea jerárquica del conocimiento que ha de ser la siguiente: Filosofía, Antropología, Sexología.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estos conocimientos van de lo más teórico a lo más práctico y por tanto, la Transexología será un conocimiento práctico, aunque sea en sus conceptos más generales, para las propias personas a las que llamaré trans para evitar definiciones demasiado restringidas y, con mayor detalle, para los profesionales de quienes éstas requieran la ayuda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Existe ya una considerable tradición de estudios sobre los hechos transexuales, empezando por Magnus Hirschfeld y Harry Benjamin. Pero los que emprendamos sólo se podrán considerar transexológicos cuando se puedan insertar en la descrita unidad de método, que permite observar el punto preciso del que surjen las discrepancias, para así distinguir mejor su valor como conocimiento-error.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso, la Teoría de Género o Constructivismo sexual (Foucault, Butler) se separa de la Transexología desde el mismo principio, la Filosofía. Tienen en común sólo la voluntad de usar la razón, pero se separan en cuanto el linaje del conocimiento transexológico considera también la experiencia de lo dado, mientras que el de la Teoría de Género se mantiene en el racionalismo y voluntarismo político.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La predominancia actual de la Teoría de Género, que ha construido la mayor parte de los discursos vigentes sobre sexuación y transexuación, de manera errónea, me hace trazar este Manual Elemental en una línea polémica que, desde luego, lo hará más interesante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FILOSOFÍA DE LA TRANSEXUALIDAD&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puede parecer excesivo plantear la filosofía de un sencillo manual, pero precisamente por ser manual, este libro tiene un carácter práctico, y todo lo práctico requiere una filosofía que lo sostenga. Muchas veces esas filosofías son implícitas, por sabidas, pero la cuestión de la transexualidad es tan audaz que requiere que se explicite la filosofía que sigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los humanos nacemos sujetos a dos clases de leyes que están más allá de las humanas: las verdaderamente morales y las naturales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las verdaderamente morales son pocas, pero obligan íntimamente a cualquiera: por ejemplo, la vida humana debe ser racional, porque somos racionales; o los humanos debemos vivir libres, porque somos libres. (Está claro que hay pretendidas leyes morales que son irracionales y por tanto no deben ser respetadas)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las naturales nos sujetan, pero no nos obligan. De hecho, la historia humana es un continuo ejercicio de soberanía sobre las leyes naturales, hasta el punto de que se puede enunciar una ley moral que es la de que la coducta humana debe sobreponerse libremente a la naturaleza, respetando la racionalidad y la responsabilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo hacemos, por ejemplo, al curar las enfermedades, hechos naturales que nos sujetan y de los que debemos liberarnos o al construir un canal para llevar el agua a un desierto y liberarnos de su estado natural.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La transexualidad es un ejercicio de soberanía razonada sobre la naturaleza y en este sentido no sólo es buena sino que es excelente. Las personas transexuales somos socialmente un ejemplo límite de soberanía sobre un hecho natural que todas las demás creen indiscutible porque se acomodan bien a él, que es la sexuación. Nosotros situamos la sexuación como uno más de los hechos naturales que pueden ser transformados racional y responsablemente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No pretendemos que todos sean transexuales, pero sí ejercemos, antes de todo reconocimiento público, el derecho a serlo, que es racional cuando se dan determinadas condiciones de hecho. En cuanto a nuestra responsailidad, la ejercemos mediante la apelación a la racionalidad de nuestra conducta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Terminaré exponiendo que este criterio es precisamente el del Génesis. Los humanos tenemos sólo una obligación: no comer del árbol del bien y del mal, o no pretender decidir por sí mismos el bien y el mal. No podemos decretar sobre la racionalidad o la libertad que sean malas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero se nos ha entregado la soberanía sobre toda la naturaleza. Y con ella, la responsabilidad moral sobre lo que hagamos con ella. Y la sexuación, como la vegetación, o los planetas, no son realidades divinas, sobrehumanas, sino naturales, sometidas a la racionalidad humana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CONCEPTOS BÁSICOS DE LA TRANSEXOLOGÍA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Transexología se debe establecer a partir de conceptos elementales. A mi entender, son los siguientes:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Sexuación&lt;/strong&gt;. Designa el hecho de que la especie humana está escindida en dos grandes conjuntos referidos primariamente a la reproducción y secundariamente a la interrelación social.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Sexo&lt;/strong&gt;. Designa los hechos anatómicos y fisiológicos relacionados con cada uno de esos conjuntos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Sexualidad&lt;/strong&gt;. Designa los hechos pulsionales y biológicamente conductuales relacionados con cada uno de esos conjuntos. Por ejemplo, la conducta de copulación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Género&lt;/strong&gt;. Designa los hechos culturales relacionados con la sexuación y cada uno de los conjuntos. Por ejemplo, la ropa, el nombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Identidad sexual&lt;/strong&gt;. Designa la autocomprensión del individuo consciente como perteneciente a uno de los conjuntos sexuados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Parafilia&lt;/strong&gt;. En general, las parafilias (fetichismo, sadomasoquismo, etcétera) se pueden definir como soluciones simbólicas a problemas reales, que usan la sexualidad como significante y que son placenteras en cuanto son una solución, pero se deben repetir una y otra vez por cuanto son sólo simbólicas. A veces, algunas manifestaciones de la experiencia transexual son parafílicas, aunque no lo es la experiencia en sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;= = = =&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta aquí, se puede advertir que este esquema se diferencia de la Teoría de Género en que toma en consideración una dimensión intermedia entre el sexo y el género que es la sexualidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para la Teoría de Género, sexo son sólo los hechos físicos o corporales y género todos los demás, a los que se considera como culturales, y por tanto históricamente condicionados y políticamente variables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para mí, los hechos corporales se prolongan en la conducta corporalmente determinada, a la que llamo sexualidad, que suele coincidir en humanos y animales, y llamo género a la conducta estrictamente cultural o aprendida, cuya naturaleza muestra como diferencias históricas la Antropología.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debe anotarse que esta diferencia entre lo natural y lo cultural no es metafísica, sino que corresponde a un estado histórico determinado. La inteligencia humana puede tansformar incluso la base biológica de la sexuación, dando lugar a nuevas forma de reproducción, pero sólo estamos empezando a explorar esas dimensiones, con gran prudencia (clonación)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, mientras no podamos incidir verdaderamente sobre la base genética de la sexuación y mostrar alternativas que sean demostrablemente mejores, nuestra percepción de los hechos sexuados se funda en su división entre sexo, sexualidad y género, por lo que la autocomprensión humana, lo que llamamos identidad, debe reconocer la vigencia de esta división, aun abriéndose a otras posibilidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;= = = =&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podemos seguir, a partir de aquí, con otra tanda de conceptos ya más estrictamente transexológicos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Disforia sexual&lt;/strong&gt;. Sentimiento de inadecuación o inadaptación personal al conjunto en que se es incluido por razón del sexo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Homofilia u homoafectividad&lt;/strong&gt;. Experiencia casi universal de afecto o afinidad por las personas del propio sexo, especialmente intenso en la preadolescencia, que permite la formación de la identidad sexual. En las personas homosexuales es particularmente intensa, mientras que en las transexuales falta o está poco definida, lo que puede considerarse como casi determinante de la transexualidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Hipoandrogenia&lt;/strong&gt;. Condición prenatal de las personas XY que se forman con una cantidad de andrógenos inferior a la media. No es determinante para la transexualidad, pero puede favorecer la falta de experiencia homoafectiva y la disforia sexual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Hiperandrogenia&lt;/strong&gt;. Condición prenatal de las personas XX que se forman con una cantidad de andrógenos superior a la media. No es determinante para la transexualidad, pero puede favorecer la falta de experiencia homoafectiva y la disforia sexual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Identidad sexual cruzada&lt;/strong&gt;. Autocomprensión como integrante del conjunto alternativo al que se es incluído por razón del sexo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Transvestismo, transgenerismo, transexualidad o transgenitalismo&lt;/strong&gt;. Distintas formas de expresar distintos grados de identidad sexual cruzada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Purga&lt;/strong&gt;. Período breve de negación compulsiva que sigue a la afirmación, también compulsiva, en el ciclo disfórico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Negación&lt;/strong&gt;. Actitud duradera, frecuente en la transexualidad no compulsiva, en la que se las personas XY con identificación primaria cruzada intentan superar el proceso transexual mediante una actitud hipermasculina. Se  diferencia de la purga en su larga duración, usualmente de años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ETIOLOGÍA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se han propuesto distintas explicaciones de los hechos trans y distintas combinaciones entre ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Hipótesis biológicas&lt;/strong&gt;. Postulan como causa una ambigüedad corporal básica, que puede referise al hipotálamo exclusivamente o a una hipoandrogenia más amplia en personas XY o hiperandrogenis en personas XX. Se trataría en realidad de una forma de intersexualidad o hermafroditismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero los hechos biológicos por sí solos no generan conductas tan específicas como la trans. De hecho, las personas hipo- o hiperandrogénicas pueden ser heterosexuales, homosexuales o transexuales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Hipótesis psicológicas&lt;/strong&gt;. Postulan distintos mecanismos de formación de los hechos trans: singularidades de la homoafectividad; dificultades en la relación con el padre; identificación inconsciente con el arquetipo fálico (Lacan)…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estas hipótesis son compatibles con las biológicas. La dificultad de la relación con el padre puede venir de la percepción por éste de una ambigüedad biológica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, las causas psicológicas más frecuentemente idenificadas, pueden actuar en el sentido de la homosexualidad, por lo que no sirven para explicar la respuesta trans como diferenciada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Hipótesis evolutiva&lt;/strong&gt;. Yo veo los hechos trans como una reacción adaptativa frente a traumas que afectan a la identidad sexual, reforzada por la repetición de estos traumas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta hipótesis es compatible con las anteriores, biológicas y psicológicas, porque los traumas se refieren a una inadaptación social que puede deberse a causas de hipo- o hiperandrogenia y a los problemas de integración familiar y extrafamiliar derivados culturalmente de ellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es por tanto la más incluyente de todas y, sobre todo, la que señala el punto de interrupción definitivo que provoca la respuesta trans: que estos traumas se refieran específicamente a la identidad sexual (insultos explícitos, desprecios…)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras la identidad sexual no ha sido tocada, no hay respuesta trans.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Hay que tener en cuenta que a veces la evolución personal parece que ha sido no traumática, por lo que esta explicación no sería general, a menos que se compruebe la existencia de traumas cuya consciencia esté reprimida)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;TRANSEXUALIDAD EN PERSONAS XY DISFÓRICAS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno. Empieza por dificultades definidas, para formar la homoafectividad, especialmente en la preadolescencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La homoafectividad es básicamente una memoria (por lejanía afectiva del progenitor del mismo sexo o problemas con los pares en la niñez y preadolescencia)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puede existir una identidad lineal, pero queda dificultada su consolidación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Anotaré que una carencia en la formación no es una patología y sin embargo tiene efectos en la estructura de la personalidad)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos. En ausencia de memoria homoafectiva, la confrontación con el propio sexo y la propia identidad lineal primaria, produce disgusto o disforia. Este estado debe considerarse una desadaptación dolorosa, que por tanto resulta compulsiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tres. Como respuesta a la desadaptación disfórica, se produce en la preadolescencia y la adolescencia una búsqueda compulsiva de identidad. El impulso sexual (al que no afecta la disforia) produce una preferencia por la imagen de la mujer como modelo. Se define el proceso transexual, que tiene un valor de adaptación o reequilibrio, aunque su origen doloroso se traduce frecuentemente en una serie de afirmaciones complsivas y purgas compulsivas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Pero no hay una correlación objetiva total-anatómica, hormonal, pulsional- entre la persona transexual y el modelo elegido, por lo que en esta identificación, aunque básicamente estabilizadora, hay factores de inestabilidad que sólo pueden ser compensados por el entendimiento de sí como persona XY transexual)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PARAFILIA EN LA TRANSEXUALIDAD EN PERSONAS XY DISFÓRICAS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el proceso de la transexualidad disfórica en personas XY de orientación ginéfila se produce lo que se puede llamar un cortocircuito de la libido que requiere una comprensión de su dinámica que puede resultar subjetivamente muy desconcertante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puede describirse como sigue: la persona disfórica encuentra un vacío o debilitamiento de su identidad de género que, desde su adolescencia, se compensa mediante lo que se ha llamado una “imagen de la mujer en el espejo”, de gran fuerza libidinal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Primero se forma mediante las imágenes objetivas de las mujeres que pueden resultarle atractivas, que producen la transformación del deseo en envidia, hasta que la persona disfórica llega hasta el espejo, en el que, al transvestirse, una imagen de mujer se superpone sobre la suya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese momento, se produce el cortocircuito, al volverse la libido sobre el propio sujeto de la libido, oculto bajo la nueva imagen, la cual cumple dos funciones: proponer una posible identidad y estimular la libido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Disforia se ha unido a eros y juntos alcanzan una gran potencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Parafilia)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese momento, el placer repentino del descubrimiento lleva a la excitación y a la repetición del estímulo, que acaba consolidando la respuesta como parafilia (solución simbólica a un problema real, que es placentera por ser una solución, pero debe repetirse porque es sólo simbólica).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puede haber también una conciencia más o menos clara de la precariedad de la solución parafílica, en forma de rechazo de la excitación, que se ´puede ver correctamente como un automatismo masculino y por eso mismo rechazable, pero a cuya presión como solución momentánea resulta muy difícil resistir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso, la reacción parafílica produce una y otra vez agotamiento, vergüenza y tristeza. Pero se ha descubierto un canal que conduce también al placer y al consuelo. La imagen de la mujer en el espejo se vuelve necesaria y casi consustancial con la misma persona disfórica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(El fin de la parafilia)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En caso de que la disforia lleve al tratamiento endocrinológico o a la cirugía de reasignación genital, la correlativa bajada de andrógenos produce una disminución de la libido que disuelve el proceso parafílico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desaparece entonces gradualmente la potencia de la imagen de la mujer en el espejo y de su eficacia protésica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al faltar también ese poderoso estímulo, puede ser que la persona disfórica se sienta en ese momento, y después de haber tomado decisiones muy radicales, entristecida y hasta carente de identidad de nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ésta es la situación que hace necesario el conocimiento de la dinámica de la parafilia. La salida de la situación puede estar sólo en el conocimiento del proceso disfórico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Después de la parafilia)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La parafilia surgió al superponerse dos elementos: la disforia y el eros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La disforia fue el fundamental, la causa básica y estable de todo el proceso. La fascinación por la imagen de la mujer en el espejo fue coyuntural y añadida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puede establecerse entonces una identidad como persona disfórica que resulta profundamente verdadera aunque tenga que afrontar la debilidad de la escasez de modelos objetivos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para conseguir estabilizar estos modelos, conviene en primer lugar excluir todos los asociados con la parafilia (mujer joven y bella) tomando conciencia de otros que pueden ser más profundos y eficaces, relacionados con otras clases de feminidad o bien con la ambigüedad intersexual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;TRANSEXUALIDAD EN PERSONAS XY NO DISFÓRICAS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno. Empieza por una identificación cruzada con la madre en la primera infancia (antes de los tres años) Por su carácter primario es muy estable y no va unida a disforia alguna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos. Al llegar a la adolescencia, es frecuente que esa identificación se considere una niñería y se entre en una fase de negación en la que se puede seguir un estereotipo hipermasculino, por decisión reflexiva y no compulsiva: barba, gimnasio, relaciones sexuales con mujeres, incluso matrimonio e hijos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tres. La identificación cruzada precoz subsiste bajo la apariencia hipermasculina incluso muy reprimida, por lo que puede emerger en cualquier crisis intensa (conyugal, económica, cansancio por estrés, etcétera) El impacto emotivo del resurgimiento de la identidad cruzada puede ser muy intenso, pero se resolverá reflexivamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FORMAS DE EXPRESIÓN TRANS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Generalmente, se reconoce la existencia de la división ternaria entre Transvestismo, Transgenerismo, Transexualismo (o Transgenitalismo) o, en siglas, TV, TG y TS.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No está clara su naturaleza. Hasta hace poco, se pensaba que designaba tres hechos cualitat€ivamente distintos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el &lt;strong&gt;transvestismo&lt;/strong&gt;, subsistiría la identidad lineal o de base, con algunas incursiones de aspecto parafílico en el uso cruzado de ropa o momentos de identidad cruzada (identidad dual)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el &lt;strong&gt;transgenerismo&lt;/strong&gt;, habría una identidad cruzada referida sólo a los aspectos de sexualidad y culturales o de género.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el &lt;strong&gt;transexualismo&lt;/strong&gt;, habría una identidad cruzada referida también a los aspectos de sexualidad y de sexo, que aspiraría por tanto a la reasignación genital.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alguna experiencia, propia y ajena, me ha mostrado que, como hecho de conciencia, las identidades son variables, y explicarme así que estas tres formas de expresión no responden a condiciones personales diferenciadas sino que son sólo estados de conciencia que pueden variar en sentido ascendente o descendente y de hecho varían.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un recorrido de memoria por personas amigas me hace recordar que algunas de ellas han empezado definiéndose como transvestistas para seguir después un proceso transexual (quirúrgico); otras, en sentido contrario, empezaron definiéndose como transexuales para acomodarse después en sentido transgenérico; recuerdo una que, viviendo transgenéricamente, evolucionó después en sentido homosexual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EL PROCESO TRANS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La migración dentro de las distintas expresiones de lo trans que he expuesto en el párrafo anterior, requiere prudencia a la hora de tomar decisiones irreversibles, especialmente las quirúrgicas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, un proceso trans bien ordenado, puede por sí mismo ayudar a tomar decisiones adecuadas a la persona que debe tomarlas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primer momento puede consistir en el &lt;strong&gt;reconocimiento psicológico&lt;/strong&gt;, con el exclusivo propósito de constatar la salud mental de la persona solicitante o su recuperación, después del tratamiento adecuado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando se reconoce que una persona tiene capacidad de tomar sus decisiones, es deontológicamente necesario que se dejen en sus manos. Puesto que la transexualidad no se puede diagnosticar objetivamente, es preciso reconocer que sólo la persona que la solicita conoce sus equilibrios subjetivos y la fuerza de sus pulsiones. Por tanto, no tiene sentido que el psicólogo se constituya en juez de las decisiones de una persona libre para tomarlas y adopte la función de dar el visto bueno a sus requerimientos o no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una ya larga experiencia, muestra que cuando los psicólogos asumen esta función, el resultado es que se constituyen en enemigos potenciales de la persona solicitante, que incluso puede mentir diciendo lo que el psicólogo espera oír para conseguir su permiso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cambio, si el psicólogo limita su función a constatar la salud mental, actual o recuperada, por parte del solicitante y a gestionar un proceso de asesoramiento, información y discusión, sin pretender tener nunca la última palabra, es muy posible que el solicitante se abra con sinceridad a su consejo y sea más receptivo a sus sugerencias, vistas como amistosas, y no como imposiciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El segundo momento que sirve para perfilar una decisión adecuada es la &lt;strong&gt;hormonación&lt;/strong&gt;, que elimina por sí misma en las personas MtF reacciones parafílicas que pueden nublar el juicio, al mezclar el placer con la transición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se puede decir que si la persona MtF supera la disminución de la libido y la disolución de la parafilia y sigue pretendiendo la transición, ésta puede deberse efectivamente a cuestiones más directamente identitarias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si los efectos de la hormonación son percibidos como negativos, la misma persona que sigue el proceso la dejará, recurriendo a otras formas de expresión de la experiencia trans.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otra parte, los efectos de la hormonación son reversibles a lo largo de muchos meses, como mínimo, por lo que también crea un margen para el autoconocimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Simultáneamente, a continuación o antes, es la hora de una experiencia complementaria que se suele llamar test de la vida real o TVR.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un excesivo racionalismo suele pedir que se haga previamente a la hormonacion, por no suponer una actuación sobre el cuerpo y jerarquizar así las acciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, la experiencia prueba que ésta es la más difícil y comprometida de todas las acciones, por tratarse de un cambio social, sin duda el más duro, porque puede suponer choques familiares, pérdida de empleo, etcétera. Por tanto, debe dejarse a la discreción personal el momento de enfrentarse al test de la vida real, puesto que sólo cada cual puede conocer y valorar las circunstancias de su entorno. Incluso puede aceptarse que, en condiciones extremas, ningún cambio social será posible y sin embargo la persona realizará su proceso trans para sí misma y con buenos resultados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Realizada la hormonación y, discrecionalmente, el test de la vida real, puede llegarse -o no- al quirófano. Hay que recordar que la correlación identidad-fenotipo resulta en la práctica muy rígida, y que las personas transgenéricas pueden vivir equilibradamente conforme al género pretendido sin necesidad de &lt;strong&gt;cirugía de reasignación genital &lt;/strong&gt;(CRG) &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5548274907915488138-9092501462982467943?l=transexologia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://transexologia.blogspot.com/feeds/9092501462982467943/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5548274907915488138&amp;postID=9092501462982467943&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5548274907915488138/posts/default/9092501462982467943'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5548274907915488138/posts/default/9092501462982467943'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://transexologia.blogspot.com/2007/09/manual-de-transexologa.html' title='Elaboración de un Manual de Transexología'/><author><name>Kim Pérez</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/7005/1154/320/730741/Kim%20P%3F%3Frez.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5548274907915488138.post-5589729726925551898</id><published>2007-02-20T00:59:00.000-08:00</published><updated>2007-02-20T01:28:51.074-08:00</updated><title type='text'>¿Qué es la Transexología?</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Transexología es la ciencia de los hechos transexuales (transvestistas, transgeneristas y transgenitalistas)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para ser una ciencia, debe contar con una unidad de método que le permita describir con precisión los hechos, explicarlos por sus causas y hacer predicciones sobre ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La unidad de método la consigue al situarse en una línea jerárquica del conocimiento que ha de ser la siguiente: Filosofía, Antropología, Sexología, Psicología, Endocrinología y Cirugía. Estos conocimientos van de lo más teórico a lo más práctico y por tanto, la Transexología será un conocimiento práctico, aunque sea en sus conceptos más generales, para las propias personas trans y, con mayor detalle, para los profesionales de quienes éstas requieran la ayuda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Existe ya una considerable tradición de estudios sobre los hechos transexuales, empezando por Magnus Hirschfeld y Harry Benjamin. Pero sólo se podrán considerar transexológicos cuando se puedan insertar en la descrita unidad de método, que permite observar el punto preciso del que surjen las discrepancias, para así distinguir mejor su valor como conocimiento-error.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Teoría de Género o Constructivismo sexual (Foucault, Butler) se separa de la Transexología desde el mismo principio, la Filosofía. Tienen en común sólo la voluntad de usar la razón, pero se separan en cuanto el linaje del conocimiento transexológico considera también la experiencia de lo dado, mientras que el de la teoría de género se mantiene en el puro racionalismo y voluntarismo. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5548274907915488138-5589729726925551898?l=transexologia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://transexologia.blogspot.com/feeds/5589729726925551898/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5548274907915488138&amp;postID=5589729726925551898&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5548274907915488138/posts/default/5589729726925551898'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5548274907915488138/posts/default/5589729726925551898'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://transexologia.blogspot.com/2007/02/qu-es-la-transexologa.html' title='¿Qué es la Transexología?'/><author><name>Kim Pérez</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/7005/1154/320/730741/Kim%20P%3F%3Frez.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5548274907915488138.post-1548358806336388160</id><published>2007-02-19T14:00:00.000-08:00</published><updated>2007-02-19T14:36:16.571-08:00</updated><title type='text'>¿Por qué habla una persona trans con un psicólogo?</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta pregunta hay dos partes, una previa y otra que parte de la respuesta a la primera:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué es una persona trans?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Voy a usar la clasificación descriptiva habitual, considerándola sólo descriptiva de hechos observables, no explicativa:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Transvestista: quien se traviste periódica u ocasionalmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Transgénero: quien vive socialmente conforme a las reglas de género del sexo que fenotípicamente no le corresponde. (Viste, se arregla, usa un nombre correspondiente, incluso sigue un tratamiento hormonal o recurre a la cirugía sobre los órganos sexuales secundarios)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Transexual: quien desea o se ha sometido a una operación de las varias posibles sobre los genitales primarios (histerectomía, metaidoioplastia o falopastia para los transexuales ftm (femenino a masculino), castración o vaginoplastia para las transexuales mtf (masculino a femenino)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay que añadir, en esta clasificación descriptiva, dos categorías más:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Trans potencial: quien querría verse en alguna de las categorías precedentes pero no lo expresa o manifiesta de ninguna forma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Menor variante de género: la fluidez de la conducta durante la minoría de edad aconseja que no se defina con arreglo a ninguna de las categorías precedentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Asi se llega a la segunda parte de la pregunta:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué una persona trans, así definida, quiere hablar con un psicólogo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Primero. Porque es menor de edad o muy joven y acude, no de motu proprio, sino llevada por sus padres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Segundo. Porque se siente confusa o angustiada, frente a sí misma o frente a la sociedad. Entonces experimenta una disforia de género.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tercero. Porque pretende acogerse a la Ley de Reforma del Registro Civil (en España)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuarto. Porque pretende ser admitida en los procedimientos de una Unidad de Identidad de Género con vistas a una operación de reasignación de sexo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se olvide que esto significa que una gran mayoría de la población trans, quizá un noventa por ciento según algunas estimaciones, que no experimenta la necesidad de acudir a un psicólogo ni a un psiquiatra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto supone tomar en cuenta el transcendental principio de que la experiencia trans se vive por la mayoría de las y los trans como una vivencia no patológica, ni necesitada de aconsejamiento, ni por tanto de medicalización alguna.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5548274907915488138-1548358806336388160?l=transexologia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://transexologia.blogspot.com/feeds/1548358806336388160/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5548274907915488138&amp;postID=1548358806336388160&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5548274907915488138/posts/default/1548358806336388160'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5548274907915488138/posts/default/1548358806336388160'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://transexologia.blogspot.com/2007/02/por-qu-habla-una-persona-trans-con-un.html' title='¿Por qué habla una persona trans con un psicólogo?'/><author><name>Kim Pérez</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='21' src='http://photos1.blogger.com/x/blogger/7005/1154/320/730741/Kim%20P%3F%3Frez.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
